Durante
tres décadas exactas de permanencia como
equipo de la provincia con el mismo nombre,
las diferentes ediciones beisboleras del extremo
oriental del país, en contadas oportunidades
brindaron satisfacciones a sus parciales.
Tal circunstancia obedeció al discreto
desarrollo del deportes de las bolas y los strikes
en la región, donde en los últimos
años aparecieron algunos bateadores de
la talla de Roberquis Videaux Y Giorvis Duvergel,
dos de los contados integrantes que llegaron
a vestir la camiseta del seleccionado nacional.
Hacia el comienzo del decenio de 1990, ellos
tuvieron un espigado tirador nombrado Giorge
Díaz, quien pasó a la historia
como el hombre ganador del último y decisivo
choque en los Juegos Olímpicos, celebrados
en Barcelona, España (1992).
Con toda seguridad, el mejor bateador fue el
inicialista Agustín Lescaille, ahora
debutante como mentor del conjunto. Sin embargo,
a pesar de sus interesantes números ofensivos
Lescaille nunca alcanzó dicho rango.
Así, en breves líneas es posible
explicar porqué los muchachos de la tierra
bañada por el río Guaso, casi
siempre intentan llegar a las posiciones privilegiadas
y muy pocas veces lo consiguieron.
Insertados en el grupo D junto a Santiago de
Cuba, Granma y Holguín, las evidentes
fisuras del pitcheo y la defensa jugaron malas
pasadas, pues aparente ventajas ganadoras fueron
borradas por los adversarios y posibles victorias
quedaron traducidas en costosos reveses.
El panorama que recibe Lescaille como máximo
timonel es muy similar a las valoraciones realizadas
en campañas anteriores. Sus números
ofensivos convencen y permiten determinar que
solo necesitan profundidad desde la lomita,
lo cual solo es posible alcanzarla con años
de fuerte trabajo.
En la nómina abundan los tiradores jóvenes,
con brazos fuertes, pero carente del necesario
pensamiento táctico, ya que el arte de
lanzar requiere del buen control, o sea, poner
la bola en los lugares débiles del bateador
en la caja de bateo.
Una buena actuación de Guantánamo
los podría en condiciones de aumentar,
como mínimo, a 45 la cifra de victorias,
si logran superarla estaría de lleno
en la pelea por uno de los cuatro boletos clasificatorios
reservados a la zona oriental.
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