Durante
largos años los vecinos de la Capital
demostraron que desde la aparición como
equipo podían ganarle un desafío
a cualquiera de los contendientes, sin tomar
en consideración el favoritismo precompetencia
de los especialistas
Sin embargo, solo un par de años atrás
(2004-2005) lograron discutir el gallardete
y cayeron vencidos con las botas puestas por
Santiago de Cuna en inolvidable final de la
contienda.
La trayectoria de los también llamados
Vaqueros, dadas las características económicas
de la región que representan, ofrece
incontables altas y bajas, situación
bien definida por las visibles fisuras en determinados
momentos de los respectivos cuerpos de tiradores.
Nunca fue posible poner en dudas, la poderosa
artillería liderada por el máscara
Pedro Luis Rodríguez, quien en 14 campañas
promedió 334, sexto lugar entre los mejores
de la pelota cubana, y sacó fuera del
parque 293 pelotas e impulsó hacia la
goma a 802 corredores.
Tampoco es posible pasar por alto los aportes
de Rogelio Martínez, Gerardo Miranda,
Oscar Macías, Luis Ignacio González
o Juan Carlos Millán, todos con más
de 150 vuelacercas en sus respectivas actuaciones.
En la trinchera monticular cabe destacar el
comportamiento sostenido de José Ibar,
José Manuel Pedroso y Jorge Luis Machado,
aunque este último vistió la camiseta
de Industriales en los cinco años finales
como lanzador
Cuando el director actual Esteban Lombillo asumió
la tarea de llevar al equipo a los primeros
planos, quizá no poseía una constelación
estelar en las diferentes posiciones, pero supo
aunar voluntades e impregnarle a cada jugador
la necesaria mentalidad ganadora.
Ahora, la situación no será diferente,
porque en los dos torneos siguientes volvieron
a ubicarse entre los semifinalistas, a pesar
de aparecer rivalizar dentro del grupo B, junto
a Industriales y Sancti Spíritus, sin
discusión dos de los conjuntos más
fuertes de la lid.
Para el venidero compromiso, los discípulos
de Lombillo cuentan con aceptable ofensiva,
en la cual sobresalen los nombres del antesalista
Michael Rodríguez y el jardinero central
Juan Carlos Linares, quien en la pasada contienda
conectó 17 cuadrangulares
La presencia de Jonder Martínez, el zurdo
Yulieski González, hombres que poseen
la experiencia de actuar en fechas recientes
con el seleccionado nacional, Yanier Pedroso
y Gerardo Miranda brindan cuatro abridores de
calibre, aunque necesitan a toda costa completar
un quinteto frente al calendario de seis juegos
semanales.
José Ángel García reúne
condiciones por arrobas, velocidad aterradora
y buen control, elementos definitorios en la
funciones de cerrador. Faltan los relevistas
intermedio y ahí radica el inmediato
quehacer del colectivo técnico si aspiran
a mantener el paso victorioso de los tres últimos
años.
También los habaneros presentan serias
dificultades en la custodia de la segunda almohadilla,
básicamente a la hora de realizar las
salvadoras dobles jugadas.
En tal sentido, la casi entrada a la alineación
regular del prometedor torpedero José
Antonio Iglesias, de apenas 17 años de
edad. Este muchacho exhibió buenas manos
al debutar el pasado año y solo estará
obligado a mejorar su desempeño en la
caja de bateo. Entonces, la dirección
dispondrá de Rolando Méndez y
Ernesto Molinet para cumplir el rol de camarero
La Habana quiere brindarle a los seguidores
nuevas satisfacciones y la conjugación
de veteranos y jóvenes pudiera llevar
incluso al seleccionado a repetir como finalista.
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