
En Bolivia inició una auditoría de las elecciones del 20 de octubre en medio de choques entre manifestantes que suman dos muertos y unos 140 heridos. Hay que "empezar a pacificar Bolivia", proclamó el jefe de Estado, en una comparecencia en la sede de Gobierno en La Paz.
"No nos enfrentemos entre bolivianos", insistió después de que la noche anterior fallecieran dos personas en enfrentamientos entre partidarios y detractores del dignatario.
Evo comparecía poco después de que cerca de su despacho, en la sede de la Cancillería de Bolivia, se presentaran los primeros técnicos de la Organización de Estados Americanos (OEA) llegados al país para auditar las elecciones y ver si existe el fraude a favor del presidente que denuncia la oposición.
Ayer las organizaciones sociales se mantuvieron movilizadas en defensa de los votos que le dieron la reelección a Morales con el 47 por ciento del respaldo popular.
La mejor manera de resolver cualquier conflicto es el diálogo y la concertación. Agradecemos a la @OEA_oficial, #ONU y países amigos que acudieron a nuestro llamado para realizar una auditoría integral al resultado de las elecciones generales del 20 de octubre. pic.twitter.com/l1OREnX1rD
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) October 31, 2019
Dirigentes de derecha, entre ellos el candidato presidencial perdedor Carlos Mesa, rechazan la auditoría electoral que inició este jueves con la participación de la OEA y representantes del Gobierno de México, Paraguay y España.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Carlos Romero responsabilizó precisamente a Mesa del fallecimiento de las dos personas en la ciudad boliviana de Montero. "Estos muertos del pueblo lo responsabilizamos a la dirigencia cívica y al señor Carlos Mesa, porque hemos venido diciendo insistentemente que estaban queriendo muertos, muy bien, hoy día lograron sus muertos y esto lo vamos a denunciar ante los organismos internacionales", dijo el ministro a medios de prensa radicados en aquel país.
Por su parte el viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, indicó que informes de la policía establecieron que los jóvenes unionistas fueron trasladados en camionetas desde la ciudad de Santa Cruz a Montero para agredir a las personas que realizaban sus actividades de forma normal.
Por su parte, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, denunció que Bolivia es víctima de un plan desestabilizador con el fin de propiciar un golpe de estado contra el presidente Evo.
Durante el cierre del I Congreso Internacional de Pueblos Originarios en Caracas Maduro exhortó a respetar los resultados electorales del 20 de octubre en Bolivia que dieron la victoria a Morales.
Maduro llamó a los movimientos sociales a apoyar el triunfo Morales quien es víctima de una acción desestabilizadora que adelantan la oligarquía y el imperialismo. “Quiero ratificar y pedirles a todos los movimientos indígenas y movimiento populares de América Latina, de Estados Unidos., de África, de Asia, que levantemos nuestras banderas para apoyar a nuestro hermano Evo Morales Ayma que está enfrentado un golpe de Estado oligárquico-imperialista. Ratificamos todo nuestro apoyo moral, espiritual, político y diplomático; exigimos se respeten los resultados electorales de Bolivia”, enfatizó el mandatario.
Pido el apoyo y ratifico el respaldo moral, espiritual, político, diplomático y solidario, a nuestro hermano Jefe Indio del Sur, @evoespueblo, quien enfrenta un golpe de Estado imperialista. Exigimos respeto a los resultados electorales en Bolivia. ¡Que Viva Evo! pic.twitter.com/sU7BX4sSm2
— Nicolás Maduro (@NicolasMaduro) November 1, 2019
Maduro advirtió que algunas de las acciones violentas de la oposición boliviana son similares a las técnicas desestabilizadoras aplicadas en Venezuela contra su Gobierno por parte de Estados Unidos.
Conferencia de prensa https://t.co/4R0PFhHp5x
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) October 31, 2019
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016