
Partidos, movimientos populares y sindicales de Brasil, así como la sociedad en general se movilizan este martes bajo la bandera de “Lula Libre”, cuando se cumplen 500 días de la prisión política del ex presidente.
Al convocar a los brasileños a salir hoy a las calles, en jornada nacional con varias acciones en pro de la liberación de Lula, el Frente Brasil Popular denunció que los 500 días de encarcelamiento de Luis Inacio Lula da Silva ofenden, pero al mismo tiempo son un llamado a la resistencia. La agrupación progresista recordó que la cifra de 500 es al mismo tiempo sinónimo de los cinco siglos que el país ha vivido bajo el dominio de una élite, a la que calificó como antinacional, antipopular, esclavista y racista. Esa élite nunca aceptó las medidas económicas y sociales de Lula a favor de la población pobre, y por eso quieren mantenerlo preso a toda costa, como advirtió el sociólogo Florestan Fernandes, citado por el Frente Brasil Popular.
La sede regional de esa organización progresista en el Estado de Paraná llamó a participar en una gran vigilia de conmemoración, resistencia y denuncia en la ciudad de Curitiba, donde Lula permanece encarcelado desde el 20 de julio del 2018. La convocatoria pide a los brasileños luchar no solo por la libertad de Lula, sino también en defensa de la democracia, el empleo, la educación y la salud, así como por un Brasil Libre y con justicia social.
Después de 500 días y noches de prisión ilegal, Lula no ha podido ser quebrado espiritualmente, y, por el contrario, está más fuerte que nunca y se ha convertido en un símbolo de dignidad, coherencia y espíritu de lucha. El líder histórico de la izquierda brasileña remarcó en los últimos días que no precisa del favor de sus captores, sino justicia, y aguarda a que el Tribunal Supremo de Brasil retome el control del poder judicial en el país y restablezca el Estado democrático de derecho.
500 dias de injustiça - O último discurso de Lula, momentos antes de sua prisão, continua atual. Relembre, compartilhe e ajude a libertar Lula e o Brasil. #LulaLivreJá
— Lula (@LulaOficial) August 20, 2019
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Lula aludía así a la serie de filtraciones del portal digital The Intercept sobre la operación anticorrupción Lava Jato, en el contexto de la cual el líder histórico de la izquierda en el país sudamericano fue condenado, sin pruebas, para impedirle ganar los comicios del 2019.
Desde hace tres meses, The Intercept, en colaboración con otros medios de prensa brasileños, ha publicado mensajes intercambiados entre los máximos responsables de la fuerza de tarea de Lava Jato, el entonces juez Sergio Moro, ahora ministro de justicia, y el jefe de los fiscales, Deltan Dallagnol.
A medida que se va conociendo más sobre el contenido de esas conversaciones, queda probado que Moro, Dallagnol y el resto de los procuradores de la operación Lava Jato crearon un Estado policial paralelo, con fines políticos y corruptos, enmascarados precisamente bajo la presunta lucha contra la corrupción.
Para la ex presidenta Dilma Rouseff, la prisión de Lula completa hoy quinientos días de ilegalidades y de ofensa al Estado de derecho, el irrespeto a las garantías constitucionales, al debido proceso, la presunción de inocencia y los derechos humanos. Rousseff recordó que todo comenzó cuando ella fue derrocada por el golpe de 2016, sin que hubiese cometido un crimen, en lo que fue el acto inaugural de un proceso de destrucción de la democracia brasileña.
La ex mandataria denunció que Lula fue después víctima de una trama para destruir la reputación y robarle la libertad al mayor líder popular de la historia de Brasil. Dilma Rousseff alertó que, ahora, quinientos días después del encarcelamiento de Lula, el país está siendo devastado por un gobierno neofascista en la política y neoliberal en la economía, encabezado por un presidente desequilibrado e intolerante. La ex presidenta brasileña destacó que “Lula Libre” es un imperativo moral, un acto de justicia que el poder judicial no pude negar a un inocente, cuando ese inocente es el único capaz de pacificar al país y promover entendimiento.
Rousseff está convencida de que Lula, libre, llevará a la unión de las fuerzas sociales en Brasil, sin exclusiones, en un frente por la democracia, la soberanía y los derechos del pueblo, buscando una salida a la crisis institucional, política y económica a la que Brasil fue arrojado por el golpe de 2016 contra ella, el encarcelamiento del ex presidente y la elección de Jair Bolsonaro. Entre tanto, el Comité inter-religioso Lula Libre afirmó en una nota que la libertad del ex presidente debe ser defendida por el pueblo de fe, porque la liberación del líder histórico de la izquierda brasileña representará la posibilidad de interrumpir un proceso político que condena a quien lucha por la justicia, los derechos y la igualdad.
LULA PRESO E A DEMOCRACIA FERIDA
— Dilma Rousseff (@dilmabr) August 20, 2019
Prisão ilegal do ex-presidente completa 500 dias. #LulaLivre significa paz e democracia para o Brasil.
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