
El ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, solicitó una licencia de una semana para dedicarse a “asuntos particulares”. No obstante, lo más probable es que sea una consecuencia de la difusión de escuchas que lo acusan de parcialidad en la investigación conocida como Lava Jato.
Según el sitio Perfil, cuando el viernes 5 de julio le consultaron el presidente brasileño, Jair Bolsonaro sobre esas revelaciones, el mandatario contestó que Moro iba a estar junto a él en la final de la Copa América y añadió: “El pueblo dirá si estamos en lo correcto o no”. En ese escenario, una parte de los hinchas abucheó al mandatario cuando le entregó el trofeo a la selección ganadora.
Recientemente, en base a comunicaciones entre Moro y los fiscales, obtenidas de fuentes anónimas, el sitio The Intercept, cofundado por el periodista estadounidense Glenn Greenwald, sacó a la luz información que puso a la defensiva al funcionario.
Los mensajes ponen en duda la imparcialidad de Moro en la mencionada operación anticorrupción. Las primeras revelaciones evidencian maniobras para perjudicar la candidatura de Lula da Silva y luego de su sucesor Fernando Haddad, en las elecciones de octubre de 2018.

Según las conversaciones sacadas a la luz, hay pruebas de las interferencias del juez, que habría llegado a ocultar información a un ministro de la Suprema Corte, Teori Zavascki, entonces magistrado ponente de la operación Lava Jato en el Supremo. Zavascki falleció en 2017, víctima de un accidente de avión.
Las repercusiones sobre la actuación de Moro son muchas. Durante las últimas horas, Nelson Jobim, quien por nueve años integró el Supremo Tribunal Federal (del cual fue presidente), reconoció que Moro cometió ilegalidades y, la propia fuente acusó a la corte suprema de haber sido omisa y cómplice.
También han surgido indicaciones de que la Policía Federal estaría a punto de lanzar acciones de allanamiento dirigidas contra los supuestos responsables por filtrar las conversaciones entre Moro y fiscales. Ello es considerado como una nueva iniciativa destinada a impedir más revelaciones.
Uno de los rumores dice que Moro optó por ausentarse del país cuando esas acciones ocurran. Y otro, que iría otra vez a Washington para reunirse con órganos de inteligencia y policía.
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