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Europa al rescate
2012.07.02 - 08:35:27 / web@radiorebelde.icrt.cu / Ana Teresa Badía Valdés

Líderes y jefes de Estado de los 17 países que integran la Eurozona acordaron profundizar la integración económica, y emprender planes comunes para tratar de garantizar la estabilidad financiera en la región y hacer del euro un “proyecto irreversible”.
Durante una cumbre extraordinaria celebrada en Bruselas, (centro) Bélgica, se acordó lanzar el proceso para una mayor integración económica y monetaria a través de cuatro bloques: unión bancaria, unión fiscal, un marco de política económica común y fortalecimiento de la legitimidad democrática.
De esa forma, la Eurozona plantea crear una nueva arquitectura regional basada en una unión bancaria, fiscal y política.
Rescates flexibles
Los jefes de Estado y de Gobierno de la moneda única pactaron, además, que los futuros préstamos y rescates para sanear bancos no tengan preferencia de cobro ante otros acreedores de deuda, una medida llamada a aliviar la prima de riesgo.
España e Italia se perfilan como los dos primeros países que podrán beneficiarse de un acuerdo que flexibilice las condiciones, bajo las cuales los fondos de rescate podrán comprar deuda de los Estados en apuros, siempre que cumplan con los compromisos presupuestarios y reformistas.
Además, el fondo a través de los cuales se canalizará la recapitalización de la banca española en un futuro —el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que es el sucesor del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF)— perderá el carácter de acreedor preferente a la hora de reclamar sus deudas.
Sobre la mesa de debate está no sólo el futuro del euro, sino también la estabilidad inmediata de algunas gigantescas economías.
La propuesta oficial
El 'informe Van Rompuy' propone una "integración económica y monetaria" durante "la próxima década" para completar lo que la eurozona debía haber hecho antes de introducir la moneda común. El texto señala cuatro modalidades de integración.
Unión bancaria. Propone la creación de un supervisor único que controle y pueda intervenir a las entidades financieras de la zona euro. Esta misión podría recaer en el propio Banco Central Europeo (BCE). Además plantea la necesidad de crear un sistema de garantía de depósitos europeo que evitase el riesgo de fugas de capital de un país a otro así como un fondo de liquidación de entidades. Este fondo estaría dotado con aportaciones de los propios bancos y permitiría liquidar una entidad sin necesidad de utilizar dinero público y evitando un riego de contagio entre entidades.
Unión presupuestaria. La eurozona crearía un 'superministerio' de Finanzas que podría intervenir los presupuestos de un país si incumplen las normas fijadas en el pacto fiscal. También podría prohibir la emisión de deuda por encima de un nivel establecido de común acuerdo salvo si estuviese justificado y contase con la aprobación del resto de socios. A medio plazo propone la creación de instrumentos de solidaridad en las emisiones de deuda, tales como Eurobonos o un Fondo de Amortización para reducir de forma acelerada los 2,3 billones de euros de deuda que actualmente sobrepasan los límites que marca el Pacto de Estabilidad.
Integración económica. Se trata de favorecer la convergencia de las políticas económicas de los estados miembros y definir una serie de criterios comunes, como podría ser una fiscalidad común sobre determinados ámbitos.
Integración democrática. Consiste en dar legitimidad democrática a este proceso, que irremediablemente supondrá una pérdida de soberanía para los estados miembros. El texto propone "avanzar hacia un toma de decisiones más integrada que exigirá contar con mecanismos sólidos para una toma de decisiones conjunta que sea legítima y capaz de rendir cuentas".
Se trata sin duda de un programa ambicioso a medio y largo plazo, pero deja a la vista dos errores que pueden disgustar al mercado. Por un lado, no aborda medidas inmediatas de intervención para aliviar la presión sobre la deuda de algunos países como Italia o España. Por otro, no concreta un calendario de actuación, que en el mejor de los casos se prolongará durante años porque algunos cambios implicarán modificaciones en el Tratado de la Unión Europea.
Tras la cumbre
El vicepresidente de la Comisión Europea y titular de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aseguró que Bruselas está trabajando con los estados para introducir "medidas de estabilización a corto plazo" que permitan reducir el coste de la deuda pública. La consecución de estas medidas va a ser decisiva para que el lunes los inversores muestren una mayor confianza en la eurozona. Pero también lo será el hecho de que se alcance un acuerdo sobre los pasos a seguir en la refundación del euro. Esta vez parece que ésta sí va a ser la madre de todas las cumbres.
Paquete de estímulo. Junto a estos temas trascendentales, los países de la UE debatirán -y aprobarán- un paquete de estímulo económico que rondará los 130.000 millones de euros. Aunque en realidad es más un juego de números que un gran pacto por el crecimiento porque de esa cantidad casi todo el dinero ya está disponible en la UE.
Marco financiero. Por primera vez los jefes de Estado y de Gobierno de la UE debatirán por primera vez el nuevo marco financiero para el periodo 2014-2020, que básicamente consiste en discutir cuánto dinero van a aportar los estados a la UE en los próximos años y a dónde se van a destinar esos fondos. Éste va a ser un debate preliminar en el que, por supuesto, no va a haber acuerdo. Promete ser unos de los temas más interesantes del próximo año si antes los líderes europeos se aseguran de que el proyecto europeo tiene futuro.
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