
Inversionistas y ejecutivos de instituciones financieras comienzan a tener en cuenta el "riesgo Bolsonaro" a la hora de hacer negocios en Brasil, destacó el diario económico Valor, que se edita en el país sudamericano. En un comentario, la publicación señaló que comités de inversión y consejos de administración de grandes fondos se han mostrado reticentes a colocar su dinero en el gigante sudamericano, por la persistencia del bajo crecimiento y el llamado retroceso civilizatorio bajo el gobierno del presidente ultraderechista.
De acuerdo con Valor, mientras aguardan un avance de la agenda de reformas de Bolsonaro y un crecimiento económico en Brasil, las élites globales y hasta el mercado financiero observan con cierta dosis de preocupación las declaraciones públicas del mandatario y su posición en relación con temas mundiales relevantes, como la cuestión ambiental, y sus ataques a mandatarios de otros países.
Aunque sobran elogios para la agenda neoliberal del ministro de economía, Paulo Guedes, Valor subrayó que los ejecutivos financieros internacionales consideran que el “ruido político” por las declaraciones polémicas de Bolsonaro roba la atención de los planes económicos, que marchan a pasos lentos. Esa percepción se intensificó con los graves incendios forestales en la Amazonia, por la política anti-ambiental de Bolsonaro, y con los ataques verbales contra la esposa del presidente de Francia, Enmanuel Macrón, según el diario.
Valor citó a uno de los grandes inversionistas institucionales globales en el sentido de que las discusiones entre Bolsonaro y Macron impactaron en la imagen que los fondos tienen de Brasil, dando la sensación de que el gobierno del ultraderechista no entiende lo que pasa en el país y está creando situaciones que muestran pérdida de control.
En cuanto a la crisis por los incendios en la Amazonía, Valor alertó que ese tipo de conflicto puede reducir las inversiones en el país, por parte de aquellas instituciones financieras extranjeras que incorporan los conceptos de buenas prácticas ambientales, sociales y de gobernanza a la hora de colocar sus recursos.
"El gigante fondo de pensiones de Noruega evalúa la desinversión de Brasil por la deforestación amazónica"
— Max Lascano (@maxlascano) September 6, 2019
Deben y debían hacerlo antes. Los fondos de inversiones deben dejar de alimentar al sistema económico que es el causante de la depredación del mundo.https://t.co/7DxR4r0vYx
Entre tanto, el columnista del diario Folha da Sao Paulo, Nelson de Sá, informó que el conflicto de Jair Bolsonaro con la Iglesia Católica por la Amazonia repercute en el exterior. De Sá pronosticó que se trata de una contradicción que tenderá a manifestarse con fuerza durante el Sínodo de obispos sobre la Amazonia, que sesionará en octubre en el Vaticano, donde uno de los temas será el desmantelamiento de la mayor selva tropical del Mundo.
De acuerdo con el periodista, hay dos campos nítidamente opuestos: de un lado, el gobierno de Bolsonaro y sus seguidores: del otro, el Papa Francisco y los obispos brasileños. Aunque el pontífice determinó que el venidero Sínodo de obispos sobre la Amazonía no es una reunión de políticos, advirtió que el planeta vive una situación de emergencia, como la deforestación. El asunto ya fue tema de un artículo del editor del portal digital progresista 247 y especialista en cobertura del Vaticano, Mauro Lopes, quien auguró que habrá un gran conflicto entre Bolsonaro y el Papa con reflejos en toda América Latina.
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