
La Habana, Cuba.- Uno de cada diez trabajadores en la eurozona está desempleado. La situación en algunos países es dramática.
Según indicó Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea, ese bloque con sus 27 estados miembros, registrará este año un crecimiento del desempleo con 8,5 millones de personas despedidas por las secuelas de la prolongada crisis económica.
De acuerdo con esas previsiones, la tasa de desocupación en toda la región se elevará al 11 por ciento de la población económicamente activa, mientras el país más afectado por la pérdida de puestos de trabajo será España, dueña de la quinta economía más grande dentro de ese grupo de naciones.
Analistas consideran que desde el inicio de la crisis en 2008 se han esfumado más de cinco millones de plazas laborales, aún cuando varios países europeos adoptaron el trabajo a medio tiempo y otras alternativas temporales.
Bajo esas circunstancias, los ciudadanos poco calificados son los más perjudicados, pues laboran en los sectores con mayores reducciones de puestos: la construcción y la industria.
Contrario a los supuestos anuncios de que “la crisis ya terminó”, el desempleo en el mundo va en aumento. El problema para todas las regiones económicas es que no sólo no se recuperan los trabajos desaparecidos en 2009, sino que en 2010 se siguen perdiendo.
Crece el desempleo en Europa. Hacia ese lado y no otro, debe mirar el Parlamento Europeo. Esa es la realidad que enfrentan millones de trabajadores de cara al Día Internacional de la clase obrera.
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