
La Habana, Cuba.- La agresión mediática de Estados Unidos y sus aliados contra Cuba no es una campaña nueva, es otra fase del bombardeo permanente contra la Revolución cubana.
Analistas consideran, y la propia historia lo corrobora, que invadir espacios ajenos a través de medios de difusión masiva es una añeja práctica imperial para secuestrar las mentes de las personas, desestabilizar gobiernos y engañar a los pueblos.
Desde 1959, sucesivas administraciones norteamericanas han manipulado la información sobre la isla, tergiversando realidades, enmascarando la verdad.
Sistemáticas campañas radiales arremetieron contra el proyecto cubano a lo largo de décadas transitando por el insulto de crear la bochornosa Radio Martí. Pero la invasión radial hacia Cuba ha sido un fracaso y su engendro de televisora, con igual nombre, una verdadera vergüenza.
Confusión y engaño son atributos inherentes al terrorismo mediático, que en Cuba tiene entre sus antecedentes directos, capítulos tan escandalosos como la siniestra Operación Peter Pan, que separó a más de 14 mil niños de sus familias durante la década del 60 del pasado siglo.
Otra vez, Estados Unidos y sus aliados orquestan una farsa, levantando calumnias y convirtiendo villanos en héroes. Es una intoxicación mediática emitida por los voceros del Imperio. Propaganda burda y mentirosa. Otra colosal operación de engaño con el desesperado intento de desacreditar a la Revolución cubana.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016