
Para aliviar este fuerte dolor, se puede utilizar las hojas de las mostazas que se ponen en un recipiente con agua tibia o algo caliente según la época del año. Esas hojas se sitúan en los parietales y en la parte frontal de la cabeza y también en la parte occipital.
Este remedio produce un lagrimeo que es un efecto secundario. Se puede complementar con Jengibre que se tritura hasta quede una especie de polvo. Poniéndolo en la punta de la lengua, deglutiendo poquito a poquito.
Para los ataques de tos
Puede preparse un cocimiento o decocción con un puñado de hojas y un puñado de flores de Romerillo. Se vierte en un jarro mediano poniéndolo al fuego por 8 a 10 minutos, posteriormente se cuela. Se debe tomar tres tacitas en el día mañana, tarde y noche durante 15 días.
Otra opción es tomar un cocimiento caliente, lo más caliente que la persona pueda soportar. Con un manojo de hojas y tallos de bejucubí.
Ese manojo se pone a hervir durante unos 8 a 10 minutos, en un recipiente que contenga una botella de agua. Después de colarlo se toma también tres tacitas.
Muchas personas utilizan la cebolla troceándola y situándola en un platillo cerca de la cama donde se duerme la persona afectada. Las emanaciones que se originan se respira y esto también contribuye a enfrentar la tos severa.
Por último se trocea cebolla y se pone calientica en un calcetín y se sitúa por la noche cuando la persona va a dormir en el pie sintiendo la cebolla en la planta de los pies.
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