
En estos días de roncos y sibilantes, de tensión suprema, también escritos diferentes, igual exijo un alto, publicar, en fin escribir.
Lo hago porque me consuela y porque ya que el aire en mis pulmones o mi diálogo no quiere salir, una vez más me salvan la palabra y la acción.
Heme aquí en letras, completa, entera, sedienta de espirar más equilibradamente, sin que el tiempo atmosférico mejore, pero igual disponible para las letras.
¿Qué importa la necesidad, si la causalidad lleva tiempo, paciencia, equilibrio y mucha acción?
Si cupiera en estas letras diría como Raúl, sin prisa, pero sin pausa.
Igual cito a Licea (2001) o (Silvia 2015), ambos psicólogos, colegas de andares, profesionales al servicio social, sin ánimo de lucro; dictaminaran, en esta hora Respiren; para uno sería el método Silva, a ritmo de la necesidad del asmático, como para la Terapia Energética; igual el traductor de la web, Juan Carlos Caballero Puig, aconsejaría como en tantas noches de trabajo, Wu Shu o Yoga.
Georgina (2012), psicóloga y colega igual, fundadora de Psicoballet aconsejaría mover el cuerpo, soltarlo, como la condición natural que es. Incluso como diría el doctor italiano Silvio Gualano, a través de la neurona espejo; es salirse de la rigidez emocional, corporal, laboral, familiar o conductual diaria.
Igual Van Van, David Álvarez y Juego de Manos, el Caballero del Son, Adalberto Álvarez o quien sé yo, desde su música o broma me cantarían: “Despójate/ quítate lo malo/ échalo pa´trá/ límpiate mi hermano(a).”
En fin, es saltarse el impedimento respirativo porque al igual que todo asmático en estos tiempos yo ya tuve mis madrugadas de guardia asmática, mis cambios de tiempo, mis si rompiera a llover, mis si dejara de llover mientras debo llegar a la casa o a donde voy; de toda persona que padece asma, no que es asmática, pues no es el soy, sino el estoy con crisis.
Y eso de del ser y el estar es aplicable a toda crisis, cambios de salud, estrés… es calidad de vida.
Mientras estornudo o varío a roncos y sibilantes, una vez más, les dejo con recomendaciones del libro “Usted puede vencer al asma”, de Orlando Licea Díaz, de la Editorial Científico Técnica, La Habana, 2002 (Segunda edición) p. 60 a la 62.
Dieta durante la crisis de asma.
Cualquier alimento que proporcione energía de forma inmediata, favorecerá la intensidad y duración de las crisis. (…) Si el organismo está sobresaturado de energía, entonces cualquier aporte energético adicional empeorará su estado.
Efecto de los alimentos sobre el metabolismo:
Comida rica en carbohidratos - Aumento del metabolismo de un 4 al 30%, durante 2 a 5 h.
Comida rica en grasas - Aumento del metabolismo de un 4 al 10%, durante 7 a 9 h.
Comida rica en proteínas - Aumento del metabolismo de un 30 al 70%, durante 10 a 12 h.
Cualquiera de estos alimentos empeorará las crisis, especialmente las proteínas. (…)
El fósforo está vinculado estrechamente con los procesos energéticos del organismo, en el sentido de acelerarlos e incrementarlos, por lo que los alimentos que lo contienen se deben evitar, por ejemplo; leche, mariscos, pescado, queso, cebada, avena, maíz, cacahuete (maní) y pan integral (…) muchos de los alimentos a los que los asmáticos son especialmente alérgicos (…).
Los cítricos (…) deben ser también especialmente evitados. Menos estudiado pero también deben evitarse (…) sustancias como el complejo vitamínico B (…) La observación cotidiana ha demostrado el papel facilitador de las crisis que tienen los alimentos ricos en ácido cítrico.
Calcio y magnesio: (…) deben ser consumidos como complemento nutricional, especialmente el magnesio, debido a su acción inhibidora de los efectos de la acetilcolina. El calcio puede ser utilizado en forma de bromuro.
Café y té. Desde hace mucho se conocen los efectos broncodilatadores del café y el té. Se recomienda su utilización incluso en las crisis y en dosis abundantes (4 ó 5 tazas). Los médicos naturistas lo utilizan en forma de enemas en las crisis intensas. (Dos cucharadas de café por litro de agua). Eso sí, deben ser consumidos amargos o con escasa azúcar.
En relación con el azúcar, debe ser evitada al máximo. (…) Deben ser evitados cuando se presentan las crisis durante una semana al menos: azúcar, leche, carnes, huevos, cítricos, cereales, grasas, pastas alimenticias, arroz, pescados, mariscos, proteínas en general y chocolate.
Se recomienda una dieta basada en frutas no cítricas crudas o en jugo, nunca con azúcar, vegetales (lechuga, berro, acelga, habichuelas, col etc.), ajo, cebolla y, sobre todo, mucha agua.
La concepción hipocrática “que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento” es una verdad también en el caso del asma.
Medicina natural y tradicional.
Una gran cantidad de plantas se han utilizado en el tratamiento de las crisis (…):
Cebolla-------------- Comer en ayunas y por la noche en jugo o asadas.
Perejil--------------- Jugo exprimido de las hojas y los tallos. Comer en ayunas.
Yagruma------------ Dos hojas en un litro de agua. Hervir durante 3 min. Tomar 3 tazas al día.
Café----------------- Negro y abundante alivia las crisis enseguida.
Ajo------------------ Cocimiento.
Eucalipto----------- Infusión de las hojas.
Mango-------------- Cocimiento de las hojas.
Tabaco-------------- El humo aspirado.
Tilo------------------ Infusión de hojas y flores.
Campana------------ Cocimiento de hojas y flores. Tomar 3 tacitas al día.
Sábila (Aloe) ------- Mezclado con agua.
Cordobán----------- Cocimiento de las hojas.
Caña Santa--------- Jarabe.
Romero------------- Cocimiento de las hojas.

En tiempos de crisis de asma, entre alergenos o el uso tradicional de los broncodilatadores, antes y después de la crsis. La práctica más común.
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