
La hidroterapia es el uso de agua, hielo, vapor de agua y temperatura fría o caliente para mantener y restaurar la salud de las personas. Se dice que el agua caliente o fría administrada externa o internamente pude ser eficaz en el tratamiento de enfermedades provocadas por toxinas, bacterias o virus; así como para dolores y situaciones estresantes. Las hidroterapias externas se clasifican en las de agua caliente, agua fría y las de contraste.
El agua caliente produce una respuesta para estimular al sistema inmune y ello contribuye a limpiar al organismo de toxina y eliminar los desechos.
Terapéuticamente el agua caliente calma y relaja al cuerpo, el agua fría inhibe las inflamaciones y reduce los agentes inflamatorios, tonifica los músculos debilitados e incluso puede ser útil en caso de incontinencia urinaria.
Los tratamientos largos con agua fría extraen el calor del cuerpo.
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