
Para lograr el efecto se prepara un cocimiento con varios pedazos de raíz de Garañón y de Bejuco de Verraco, un puñado de hojas y tallos de Yerba de la Sangre y dos o tres porciones de jengibre. Todo se hierve en un litro de agua, se cuela con una tela antiséptica y se toma una taza por la mañana, otra en la tarde y una más al acostarse.
Muchas personas tuestan semillas de marañón hasta convertirlas en polvo y se ingieren en pequeñas cucharadas añadiéndoles azúcar.
Otro producto natural que actúa como un buen vigorizante es la decocción que se confecciona con dos o tres partes de la raíz de Marabú, conocido científicamente como Tamaris Galica Linneo y pedazos de raíces de llamada de Zarza de Petrero o Pisunia Aculta de Linneo.
Todo se vierte en un litro de agua y si hierve durante cinco u ocho minutos. Se cuela o filtra debidamente y se ingiere dos vasos diarios.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016