
Para este tipo de padecimientos recomendamos utilizar el sasafrás que es una planta muy conocida, y su olor es similar al que desprende el Almácigo.
Primero debe buscarse una buena cantidad, digamos, medio kilogramo de ramas, hojas y algunas lascas del tronco o alguna rama gruesa de sasafrás. Este manojo se sitúa en un recipiente que contenga de dos a tres litros de agua.
Luego ponemos a hervir de 10 a 15 minutos y esperamos a que se refresque para verter ese líquido en un recipiente que permita introducir los pies durante 20 a 30 minutos, es decir, que cubra los pies. Esa decocción, después que pase el tiempo determinado se saca los pies y no se seca con ninguna toalla o paño, deje que se sequen solos.
Este remedio se puede hacer de dos a tres veces en la semana ya que es suficiente. De esta forma los callos se van desprendiendo poco a poco.
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