Banes... con Rondón, Veguitas y más

2011.08.16 - 14:51:04 / web@radiorebelde.icrt.cu / Aroldo García Fombellida

Banes. Foto cortesía del autor
Holguín, Cuba. -
Lo primero es que a Banes se llega, no se pasa por allí, como sucede con cientos de poblados, ciudades y asentamientos de Cuba, localizados en la ruta que trazan las principales vías del país.

La explicación está en el hecho de que Banes, hoy uno de los catorce municipios de la actual provincia de Holguín, creada en 1976, y antes, uno de los 22 de la antigua provincia de Oriente; está enclavado al final, hacia la costa atlántica de esa parte de la isla de Cuba. A la vista de un mapa está exactamente en lo que gráficamente es “el ojo del caimán”.

La ciudad de Banes se funda en enero de 1887. Según estudiosos de su historia local, el nombre oficial es tomado de un río, que alguna vez sería caudaloso, y de cierta manera aún corre por los predios de la ciudad. Pero, a no dudarlo, la verdadera semilla del nombre se debe a una voz indígena, de muy alta presencia en la región… tanto, que los innumerables hallazgos que lo prueban le merecen también el calificativo de capital arqueológica de Cuba. Para suscribirlo se levanta en tierras de Banes el conocido mundialmente Museo cementerio in situ Chorro de Maita y el Museo indocubano Baní, también de singular factura.

El Banes de más acá en el tiempo tiene bastante tela por donde cortar para alguien que se decida compilarle sus momentos más trascendentales, algunos felices, otros no tanto. Quiso la casualidad que fuera precisamente esta ciudad, el sitio escogido para su aterrizaje por una nefasta cigüeña, o quién sabe qué otro pajarraco de mal agüero.

Y es que, el 16 de enero de 1901, nació en el barrio banense de La Güira, nada menos que el tristemente célebre Fulgencio Batista y Zaldívar, el tirano que usurpó el poder en Cuba mediante un golpe de estado a principios de la década de los años cincuenta del pasado siglo, y no paró hasta convertirse en el sanguinario asesino de miles de jóvenes revolucionarios. No era casual esa trayectoria bandidesca, que había comenzado temprano. Siendo casi un niño, Batista, “el beno”, como le decían, tuvo que salir bien ligero de Banes, después de robarle un reloj, con leontina de oro incluida, a una personalidad de la zona.

Claro que todos los malos y bandidos no nacieron en Banes.

Se celebra con orgullo en Banes que de allí son una pléyade de gente buena y talentosa, de las cuales varias generaciones de banenses se sienten totalmente orgullosos entre los cuales no se olvidan deportistas de talla mundial como el beisbolista Perucho Formental, el locutor Franco Carbón, el pianista y compositor Pedro Jústiz, o sencillamente Peruchín, y varios más que harían una extensa relación.

A fines del siglo XIX se asienta en tierras banenses la compañía norteamericana United Fruit Sugar Company, primero con plantaciones de banano, que cambió por caña de azúcar al instalar en la región el ingenio Boston. Por cierto, el Boston, fue levantado en el cayo Macabí, convertido en una especie de península al construirse un pequeño pedraplén, suficiente para situar el camino y la línea de ferrocarril.

Poco después del triunfo de la Revolución el Boston fue nacionalizado, y se convirtió en Nicaragua. De más está decir que Mamita Yunay…puso pies en polvorosa.

La naturaleza otorgó también a Banes un regalo muy especial en sus costas: la playa de Guarda la Vaca, verdadero paraíso natural, conocido en todo el mundo. Allí se asientan varios hoteles y otras instalaciones para la industria internacional del ocio. En las amplias costas de Banes se localizan otras conocidas playas, entre las cuales sobresalen, Morales y Puerto Rico Libre.

En un punto de las costas banenses llamado Boca de Samá ocurrió un criminal ataque perpetrado por una banda de mercenarios cubanos a sueldo de instituciones terroristas basificadas en Estados Unidos la noche del 11 de octubre de 1971. Como consecuencia cayeron asesinados dos jóvenes combatientes, otros resultaron heridos, y hasta los cuerpos indefensos de dos niñas campesinas de la zona recibieron el doloroso impacto de las balas mercenarias.

Banes es además una tierra fértil para el desarrollo agrícola y son importantes sus aportes en cosechas de viandas y frutas.

Su gran y reciente prueba, quizás la más dura desde su fundación la enfrentó con todos sus hijos, la noche del aún reciente 7 de septiembre del 2008, cuando le pasó por encima literalmente, un descomunal huracán que entró a Cuba precisamente por la zona de Cabo de Lucrecia. Cerca de veinte mil viviendas destruidas, y decenas de otras instalaciones fue la consecuencia. Días y meses duros de los cuales poco a poco se ha ido resarciendo, para ir luciendo, de nuevo, y hasta más bellos que antes, los colores de la ciudad.

Pero de entre todo, Banes hoy sobresale como una ciudad limpia, de calles fuertes y bien pavimentadas. Parques, edificios multifamiliares en nuevos barrios, viviendas donde son mayoritarios los grandes techos acanalados de puntal alto, también edificios públicos que señorean la arquitectura local, como por ejemplo el Palacio Municipal, sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular y las instalaciones del sistema de comunicaciones de la localidad. Banes posee emisora de radio, y telecentro de televisión comunitaria, y en su historia aparecen varios periódicos que circularon en la zona.

Son conocidos sus aportes a la cultura desde varias instalaciones, donde sobresale La Casa de la Cultura, crisol de formación de varias generaciones de artistas.

En fin, aunque para conocer a Banes es necesario ir hasta allí, pues ninguna otra vía pasa por el lugar como sucede con decenas de otras localidades cubanas, creo que vale la excursión. Seguro que sí.

Gente buena estará siempre dispuesta a darle la bienvenida al viajero, ese viajero que al despedirse, quizás hasta vaya tarareando con gozo, las explícitas estrofas de una pegajosa melodía interpretada por la legendaria orquesta de los Hermanos Avilés, que mencionando los barrios que conforman la ciudad, logran un exquisito y exacto retrato:

Banes con Honduras y la Güira, es una ciudad que inspira

Banes con Rondón y Veguita, es una ciudad que invita.

Banes, que lindo eres, Banes, mi bella ciudad…

Ah, porque se me olvidaba decirles algo, que no es tan importante como todo lo que ya les conté, pero bueno…es

Yo también nací en Banes compay.

Banes

Ciudad Banes



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   Ernesto Chacón Cruz      echacon@ucp.ho.rimed.cu      Cuba
   10.06.2013 - 6:37 pm
Banes es una linda ciudad que enamora a los que aquí vivimos, pero debemos de cuidarla más. Un abrazo a todos los banenses estén donde estén.

   Juan R. Tamayo      jrangola2010@gmail.com      Angola
   28.08.2011 - 12:39 pm
Felicidades Aroldo, algo maravilloso para el terruño, esta demás decir todo lo real que has sido. Saludos

   Aleyster Velázuqez Tamayo      aleyster@emprequin.co.cu      Cuba
   26.08.2011 - 10:19 pm
Estoy de acuerdo con todo lo que se plantea en el artículo. Todos los banenses nos sentimos orgullosos de haber nacido en ese terruño y he tenido la experiencia durante 46 años que hace que salí a estudiar y a formarme como ingeniero que todods los banenses que vivimos en otros lugares nos llevamos bien solo por el hecho se ser de Banes.


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