
La Habana, Cuba. - Aquel 8 de agosto de 1909, nadie imaginaba que el niño nacido en el pueblo de San Antonio de Cabezas, en la provincia de Matanzas, llegaría a ser uno de los principales pilares de la décima guajira y la canturía cubana. Le pusieron por nombre Justo Pastor Vega Enríquez, y así emprendió el largo y azaroso camino que lo llevaría a ser “ordenado” como el Caballero de la décima cubana.
Pero la vida de este talentoso guajiro no comenzó por la poesía, a los 15 años se inicia como peón en obras públicas, trabajaría también en un almacén de madera, en una fábrica de hielo y en una cafetería.
Años más tarde, en 1934, integra el cuarteto Trovadores Cubanos que se dedicaba a dar conciertos por La Habana y en pueblos vecinos, iniciándose también a la publicidad en la estación de radio CMQ.
Cinco años más tarde comienza a dirigir la publicidad de la firma de cigarros Partagás. Como parte de su labor dirige La hora de Partagás, en la emisora COCO, que alcanza niveles elevados de audiencia.
Casi 20 años se mantuvo el artista en estas tareas pero nunca abandonó las improvisaciones y canturías que le alimentaban el alma, durante ese tiempo participa en certámenes poéticos, se entrena en las controversias y dirige importantes programas de radio que lo reafirman como uno de los más populares y destacados decimistas del país.
Pero Justo Vega fue también un hombre comprometido con su Patria, su pueblo y su gente. Al triunfar la Revolución Cubana, el 1ro. de enero de 1959, lidera el programa Patria Guajira, con el propósito de difundir a través de la música y la poesía los logros del pueblo y combatir las acciones que protagonizaba el imperialismo para destruir la joven Revolución. Organiza, además, un batallón de trabajo voluntario y realiza distintas labores agrícolas. En 1968 es llamado a integrar el Consejo Nacional de Cultura.
A partir de ahí su trabajo en el arte se hace más intenso, actuando en importantes programas de radio y televisión. Aún hoy resultan memorables sus presentaciones en el programa Palmas y Cañas en esas históricas controversias con su gran amigo Adolfo Alfonso, sazonadas de ingenio, buen humor criollo y gran genialidad.
Justo Pastor Vega Enríquez, falleció en La Habana a los 83 años de edad el 13 de enero de 1993, su voz áspera y maravillosa, aún resuena en los oídos de los millones de cubanos que tuvimos la suerte de disfrutar del arte del Caballero de la décima cubana.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016