La Palma Real de Cuba tiene un tronco robusto de color blanco mármol y una corona de hojas grandes. Foto Abel Rojas Barallobre
En Cuba las encontramos por doquier. Ellas, majestuosas y orgullosas por su porte y belleza, engalanan tanto las ciudades como nuestros bastos campos. Así son nuestras palmas; plantas vigorosas que pertenecen a la familia del orden Arecales.
En la Isla encontramos más de un centenar de especies de palmas; de estas 90 son endémicas. De ellas las más frecuentes en el paisaje cubano destacan la Palma Yarey Gigante, la Palmera de Abrigo, la Jata de Guanabacoa, la Palmera del Anciano, la Palma Barrigona, la Palma Corcho y la Palma Real; esta última considerada nuestro Árbol Nacional.
Las palmas son fáciles de reconocer. Son plantas leñosas con grandes hojas en corona al final del tallo, generalmente pinnada o palmada; y están distribuidas en regiones tropicales a templadas, pero principalmente en regiones cálidas.
Para los amantes que quieren ahondar más en los conocimientos sobre las reinas de Cuba, el Jardín Botánico Nacional de Cuba invita a participar en el II Festival de la Palmas, que sesionará del 13 al 24 de agosto del presente año, como parte de las acciones encaminadas a la recreación y educación ambiental de la población.
Durante el evento, prestigiosos especialistas realizarán charlas, conversatorios, conferencias y otras actividades de corte científico popular que ampliarán la cultura de los asistentes en cuanto al cultivo de este grupo de plantas, su conservación, uso en la jardinería, usos alimentarios de las palmas y presentación de platos elaborados con algunos de ellos, entre otros interesantes temas.

Algunas palmas pueden alcanzar una altura de hasta unos 25 metros, y en algunos casos puede llegar hasta 40 metros. Foto Abel Rojas Barallobre

La palma tiene muchos usos, además de su popular cultivo en jardinería. Foto Abel Rojas Barallobre
Las palmas las encontramos por doquier en Cuba. Ellas, majestuosas y orgullosas por su porte y belleza, engalanan tanto las ciudades como nuestros bastos campos. Foto Abel Rojas Barallobre

Las palmas son fáciles de reconocer. Son plantas leñosas con grandes hojas en corona al final del tallo, generalmente pinnada o palmada. Foto Abel Rojas Barallobre
Con la madera y las hojas o pencas de la palma construyeron nuestros aborígenes sus bohíos y caneyes. Foto Abel Rojas Barallobre

En la Isla encontramos más de un centenar de especies de palmas; de estas 90 son endémicas. Foto Abel Rojas Barallobre

Las palmas las encontramos por doquier en Cuba. Ellas, majestuosas y orgullosas por su porte y belleza, engalanan tanto las ciudades como nuestros bastos campos. Foto Abel Rojas Barallobre
Las palmas están distribuidas en regiones tropicales a templadas, pero principalmente en regiones cálidas. Foto Abel Rojas Barallobre
La Roystonea regia es una especie de palma cuya altura, elegancia y fácil cultivo la ha convertido en una de los árboles utilizados como ornamental más común en el mundo. Es también el más simbólico de los campos de Cuba, donde es reconocido como árbol nacional. El epíteto específico «regia» viene del latín y significa "real". Foto Abel Rojas Barallobre
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