Sesenta años de historia y cultura: Museo Ignacio Agramonte

2015-12-23 10:06:35 / web@radiorebelde.icrt.cu / Miozotis Fabelo Pinares

Museo Ignacio Agramonte

Camagüey, Cuba.- En esta ciudad, Patrimonio Cultural de la Humanidad, se localiza el Museo “Ignacio Agramonte”, uno de los tres polivalentes que en el país tienen Categoría Especial, por el valor de los fondos que atesoran.

La historia de la institución puede tener sus antecedentes, según esta curiosa historia, contada por Consuelo de la Vega Loret de Mola, en época tan lejana como el año 1870, “cuando en plena manigua Antonio Betancourt, el abuelo de Mario Aquiles Betancourt, era Capitán del Ejército Libertador. Él y Gregorio Loret de Mola, cayeron junto a sus esposas e hijos en manos de los españoles; y fueron torturados delante de la familia hasta morir, hecho que presenció Alcides Betancourt, padre de Mario Aquiles.

“Años más tarde, aquel niño, que ya era un anciano, lamentaba ante su familia que la historia dejara pasar al olvido la vida de tantos patriotas, entre ellos a su padre y al Comandante Loret de Mola; por eso, al conocer aquellos sucesos, Mario quiso que en Camagüey hubiera un museo que guardara la memoria de esos héroes y mártires”.

Según los datos que se conservan en el libro de la Real Hacienda correspondiente al período de 1836 a 1855, el solar situado en el paraje conocido como La Vigía, en la ciudad de Puerto Príncipe, se vendió en 794 pesos y cuatro reales.

El terreno, propiedad de la hija de Bernabé Ignacio Sánchez, fue comprado por el gobierno colonial español; y exactamente, hace 170 años, el 13 de diciembre de 1845, se legalizó la compra venta.

En el año 1844 comenzaron los trabajos del proyecto para la construcción del Cuartel de los Lanceros del Rey, del Ejército de España, con dos plantas insertadas en el centro de cada lateral, levantado a un costo de 60 mil pesos; y terminado en 1848.

Tres años después de inaugurado el Cuartel en la ciudad de Puerto Príncipe, hoy Camagüey, sirvió de prisión al abogado y revolucionario principeño Joaquín de Agüero y Agüero, capturado en la zona de Jucaral, por encabezar el alzamiento armado de 1851 contra la metrópoli española.

En el propio cuartel sesionó el Consejo de Guerra que lo juzgó, y además de Agüero estuvieron encarcelados allí sus compañeros de lucha, Miguel Benavides Pardo, Fernando de Zayas Cisneros y Tomás Betancourt Zayas, todos fusilados el 12 de agosto de 1851 en la Sabana de Méndez.

El Cuartel de Caballería de los Lanceros del Rey, se mantuvo funcionando hasta el 31 de diciembre de 1898, cuando fue abandonado por las fuerzas españolas luego de entregar la ciudad de Puerto Príncipe al ejército norteamericano.

Jardines del Museo Ignacio Agramonte

El edificio que hoy ocupa el Museo provincial Ignacio Agramonte, en la ciudad de Camagüey, fue arrendado a la empresa ferroviaria norteamericana The Cuba Rail-Road Company; y la operación concertada por un término mínimo de 25 años, fue ajustada el 3 de abril de 1903, por 83.33 pesos mensuales.

Fue un contrato injusto, al estilo de los yanquis, que legalizaba la prórroga del convenio además, por otros 25 años, con un aumento ridículo del alquiler. Pero en enero de 1905, se convierte en hotel, al servicio de los adinerados viajeros del ferrocarril; tal como hizo la empresa trasnacional con el hotel Casa Granda, en Santiago de Cuba.

Y un dato curioso, en el nuevo hotel de 75 habitaciones, se instalaron los primeros servicios sanitarios modernos de la provincia de Camagüey, para abandonar definitivamente las letrinas existentes.

En el entonces Hotel Camagüey, se hospedaron famosos artistas, entre ellos, Esperanza Iris, actriz y cantante lírica mexicana, y el tenor español Hipólito Lázaro. También se alojaron los aviadores españoles Mariano Barberán y Joaquín Collar, héroes del vuelo Sevilla- Camagüey; y otras personalidades de la política, la ciencia, el arte y los negocios.

Un Museo para la ciudad.

Copia Ilustración para la inauguración Museo 1955.

En 1919 se alzó en la ciudad de Camagüey, la primera voz en favor de la creación de un museo público: la de Mariana Betancourt Garay, descendiente de mambises, quien solicita al Gobierno un permiso y un espacio, “para, salvar las reliquias de la Patria”.

En 1920 se le concede un pequeño local en la sede del Gobierno municipal, conocido como, “Museo Marianita”. Esa es la acción precursora que continuaría con la creación del Comité Pro Museo “Ignacio Agramonte”, que logró, en 1944, la entrega del antiguo Cuartel de Caballería, para su adaptación, confirma la especialista en museología, Agnerys Fernández Mendoza.

“Las primeras tareas del patronato, fueron conseguir un financiamiento oficial para la obra, porque el Patronato estaba integrado por personas humildes; y además, buscar un lugar en la ciudad, que permitiera disponer de un gran espacio, al estilo de los grandes museos norteamericanos de la época.

“En diciembre de 1944, gracias a un decreto presidencial de Ramón Grau San Martín, se designa oficialmente la entrega del edificio del viejo hotel, y antes cuartel español, para instalar el Museo. Es significativo que ya en el acto de recibir el local, Mario Aquiles, presidente del Patronato, presenta un proyecto cultural para la institución que pretenden abrir”.

Las labores de restauración del edificio, para acomodarlo a las necesidades y características de un museo, comienzan en 1945, un año después que se entrega el inmueble; y las obras constructivas terminan en 1948. Desde esa fecha y hasta 1955, el patronato se dedica a la confección de las vitrinas para la exhibición de las piezas y al arreglo de las primeras salas, para su apertura.

Pero antes de la inauguración del Museo, comienza el proceso de conservación de obras y piezas de arte; cuando en enero de 1950, ingresan a la naciente institución 46 obras de artes plásticas de autores cubanos que pertenecieron a la colección personal de Oscar Loret de Mola y Bueno, quien fallece en La Habana el 22 de diciembre de 1949.

La historia conservada

Museo Ignacio Agramonte

La poetisa camagüeyana Isabel Esperanza Betancourt, madre de Mario Aquiles Betancourt, fundador del Museo Ignacio Agramonte, cuenta en una autobiografía, que dedica a su hijo, importantes momentos de su vida; y en ella, aparecen algunas referencias a José Martí, con quien Isabel Esperanza compartió en Nueva York…

“Era Martí un hombre distinto a los demás jóvenes que yo conocía. De su conversación, que era interesante, se deducía fácilmente su amor a Cuba. Esa noche que era de recibo; fue para mí memorable, pues conocí a Alcides— tu padre…”

Isabel Esperanza, nacida en 1868, era hija de don Graciano Betancourt y Agramonte y de doña Emma del Castillo y Castillo. José Martí intima con esa familia y en el periódico Patria, se refiere a la boda de la hermana de Isabel Esperanza, Emma, con Ignacio Ernesto Agramonte y Simoni, El Mambisito, hijo de Amalia y del Mayor Ignacio Agramonte Loynaz.

“Volví a conversar con Martí cuando me disponía a regresar a Cuba; y él, me dedicó unos versos que escribió en mi álbum, como era costumbre de la época…

Quieres mis versos tener,
qué verso te he de decir,
quien queda con verte ir
sin lira ya de tañer?
¿Versos? Pues con ser mujer
y nacer de quien naciste
flor de estrella, verso fuiste
delicado, casto, airoso,
más que el cantar querelloso
de hombre pálido y triste.


En 1892 Isabel Esperanza se casa con Alcides Betancourt; y en su natal ciudad de Camagüey, es reconocida por su producción literaria como, “La poetisa del hogar”, y en la localidad se convierte en una activa líder social en función de la cultura, y funda en 1920, junto a otras mujeres, la Asociación Femenina de Camagüey.

El 15 de noviembre de 1941 se constituye el Comité Pro museo Ignacio Agramonte y biblioteca pública, y se integra la comisión organizadora de la muestra de reliquias históricas en torno al centenario del natalicio del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz.

Con la exposición, los camagüeyanos aprovechan para promover la necesidad del emplazamiento permanente del museo, en el antiguo Hotel Camagüey; y anuncian que sería también un memorial, en homenaje perpetuo a todos los héroes y mártires de la Patria.

El proyecto, dado a conocer públicamente por primera vez, disponía de unas 500 piezas históricas de diversos tipos, donadas por familias camagüeyanas, y algunas de las apasionadas y tiernas cartas entre Ignacio y Amalia, y además, los versos que José Martí, dedicara a la joven camagüeyana Isabel Esperanza Betancourt.

Esos versos aparecen hoy en el tomo 17 de las Obras Completas de José Martí, y el original se conserva en el Museo Ignacio Agramonte, de Camagüey.

NO sabes cómo suaviza
la vida recia, el hallar
niña que sabe llorar
las penas propias y ajenas;
vale más consolar penas,
niña, que saberlas dar.


Camagüey tiene un Museo.

Museo Ignacio Agramonte

El Museo Provincial Ignacio Agramonte, abre sus puertas, el 23 de diciembre de 1955.

“Ese hecho constituye un hito para el Patronato, que se mantiene funcionando hasta 1960 a través de la labor voluntaria, de jóvenes y muchachas que apoyan el trabajo del Museo, hasta que después del triunfo de la revolución se decide que la institución pase al Ministerio de Cultura, y es designado como su director, el Presidente del Patronato Mario Aquiles Betancourt y comienza el proceso de revitalización del montaje de 1955”.

Desde su fundación, la galería de arte del Museo Ignacio Agramonte se enriquece con los aportes de colecciones privadas, y obras que hoy le dan valor y singularidad a la institución, significa la museóloga Agnerys Fernández; “algunas son piezas únicas en la historia del mueble en Cuba, existe una amplia representación de la más fina cristalería del mundo, también de porcelana; y hay otras grandes colecciones, como la de farmacia, equiparada sólo con las de La Habana y Matanzas”.

Luego del proceso de reparación capital del Museo, en el año 2013, crecen los proyectos y hoy se trabaja en el montaje de ampliación de las salas, para completar cinco de historia, confirma la Directora provincial de Patrimonio en Camagüey, Tamira González, “con espacios dedicados a los períodos de la lucha libertaria del siglo XIX, la etapa de la República neocolonial (1902-1958) y los años posteriores al triunfo de la Revolución cubana”.

Interior del Museo Ignacio Agramonte

El museo provincial Ignacio Agramonte, también tiene un programa cultural, caracterizado para diferentes públicos, y extiende las actividades a la comunidad, las escuelas y colectivos laborales, o a través de montajes conjuntos con otras instituciones de la provincia.

De modo que más allá de los antiguos muros del Cuartel de Caballería, después convertido en hotel; el Museo Polivalente provincial Ignacio Agramonte, uno de los tres con categoría especial en Cuba, por los fondos que atesora, es un aula para contar la historia y un espacio que permanentemente genera cultura y sabiduría.

Por su valor especial para la sensibilidad de los camagüeyanos, el Museo provincial, se funda el 23 de diciembre de 1955, cuando se cumple el aniversario 114 del natalicio del insigne patriota Ignacio Agramonte y Loynaz, razón que avala el nombre que desde entonces lo distingue en el país.

(Fuentes: Textos de Ariel García, Manuel Villabella, y la enciclopedia ECURED).
(Fotos de la autora y archivo)



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