
6 de abril de 1952.- Al regresar al Cuzco, después de haber visitado las ruinas de Machu Picchu, Ernesto Guevara se interesa por conocer más acerca de cómo viven los pobladores de esas zonas del territorio peruano. En el Cuzco asisten a la ceremonia que se realiza en la restitución de una torre de la catedral, que había sido destruida por un terremoto ocurrido dos años atrás.
Acerca de ello precisa en sus Notas de Viaje:
“Desde la catedral se oiría por primera vez luego del terremoto la María Angola, famosa campana que se cuenta entre las más grandes del mundo y que tiene en su masa 27 kilógramos de oro, según cuenta la tradición. Parece que fue donada por una matrona llamada María Angulo, pero el nombre resultaba de masiado eufónico y quedó el que ahora tiene”.
Cuenta lo ocurrido cuando se realizaba la ceremonia de la restitución de la torre de la catedral:
“Los campanarios de la catedral, derribados por el terremoto de 1950, habían sido reconstruidos por cuenta del gobierno del general Franco y en prueba de gratitud se ordenó a la banda ejecutar el himno español. Sonaron los primeros acordes y se vio el bonete rojo del Obispo encarnarse más aún mientras sus brazos se movían como los de una marioneta: “Paren, paren, hay un error”, decía, mientras se oía la indignada voz de un gaita: “dos años trabajando, ¡para esto!”. La banda –no sé si bien o mal intencionada-, había iniciado la ejecución del himno republicano”.
6 de abril de 1963.- Al clausurar el chequeo nacional de la tercera zafra del pueblo el Comandante Ernesto Che Guevara resalta que había que estar consciente que la zafra azucarera constituía el punto fundamental de la vida económica del país.
El Che interviene en esa reunión efectuada en el cine-teatro Camilo Cienfuegos, en la ciudad de Santa Clara. Enfatiza:
“La zafra significa el azúcar y el azúcar significa nuestra moneda, nuestra moneda en el exterior, de modo que nosotros tenemos que conseguir nuestra moneda, la que nos permite traer todos los artículos de consumo que todavía no producimos, todas las materias primas para nuestras industrias que se nutren de materias primas extranjeras, por las mismas características que el imperialismo dio a nuestro desarrollo industrial, y también para las nuevas inversiones, para asegurar el desarrollo de una industria y de una agricultura potente”.
6 de abril de 1967.- Como día de mucha tensión califica el Che en su diario a esta fecha y detalla que a las cuatro de la madrugada pasaron el río Ñacahuasu y se quedaron a esperar el día para caminar.
También precisa que luego Miguel comenzó a explorar pero debió volver dos veces debido a equivocaciones que nos ponían muy cerca de los guardias. Y agrega que a las ocho uno de los combatientes informó que una decena de soldados estaba frente a la quebrada que acababan de abandonar. Señala:
“Salimos lentamente y a las 11 ya estábamos fuera de peligro, en un firme. Rolando llegaba con la noticia de que eran más de 100 los que se habían apostado en la quebrada”.
También precisa:
“A la noche, cuando todavía no habíamos llegado al arroyo se oyeron voces de vaqueros en el río. Le salimos y tomamos 4 campesinos con una partida de vacas de Argañaraz. Traían un salvoconducto del ejército para buscar 12 reses; algunos ya habían pasado de largo y no fue posible recogerlos. Dejamos dos vacas para nosotros y las trasladamos por el río hasta nuestro arroyo. Los cuatro civiles resultaron el contratista y su hijo, un campesino de Chuquisaca y otro de Camiri que se mostró muy receptivo y a quien le dimos el documento y prometió difundirlo. Lo retuvimos un rato y luego lo soltamos con el pedido de que no dijera nada, cosa que prometieron. Nos pasamos la noche comiendo”.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016