
10 de marzo de 1959.- En una carta enviada al director del periódico Revolución el Comandante Ernesto Che Guevara refuta lo reflejado en la revista Carteles en la que en la sección titulada Tras la Noticia, con clara intención de provocar confusión en el seno del pueblo, se había publicado una nota con el título El comandante Guevara fijó su residencia en Tarará.
En su carta el Che expresa:
“Le aclaro a los lectores de Revolución que estoy enfermo, que mi enfermedad no la contraje en garitos ni trasnochando en cabarets sino trabajando más de lo que mi organismo podía resistir para la revolución”.
Y añade:
“Los médicos me recomendaron una casa en un lugar apartado de las diarias visitas, y Recuperación de Bienes me prestó ésta que habitaré en la referida playa hasta que los colegas que me atienden me den de alta; debí ocupar una casa de personeros del antiguo régimen, porque mi suelo de 125.00 pesos como oficial del Ejército Rebelde no me permite alquilar una con suficiente amplitud para albergar a la gente que me acompaña”.
También detalla que el hecho de ser una casa de un antiguo batistiano hace que sea lujosa y que él había elegido la más sencilla, y precisa:
“pero de todas maneras es un insulto a la sensibilidad popular”.
Igualmente expresa en esta carta que tanto al que había elaborado la nota en la revista Carteles y sobre todo al pueblo de Cuba prometía abandonar dicha residencia tan pronto estuviera repuesto de su salud y finalmente solicita al director del periódico Revolución:
“Te agradeceré la publicación de estas líneas para mejor ilustración de nuestro pueblo, sobre la actuación de quienes hemos contraído una responsabilidad con él”.

Tarará es una zona residencial cercana a las playas del este de La Habana. Se halla ubicada a unos 27 kilómetros del centro histórico de la capital cubana. El reparto cuenta con una superficie de 11 kilómetros cuadrados.
La urbanización de Tarará se desarrolló originalmente a partir de la margen del río hacia el este, bordeando la costa. De ahí que las dos direcciones de las calles del barrio estén definidas por la margen del río y la costa.
10 de marzo de 1967.- El Che es relativamente breve en sus anotaciones en el diario en Bolivia en esta fecha. Señala:
“Salimos a las 6.30 caminando 45 minutos hasta alcanzar a los macheteros. A las 8 comenzó a llover siguiendo hasta las 11.
Caminamos, efectivos, unas 3 horas acampando a las 5. Se ven unas lomas que podría ser el Ñacahuasu. Braulio salió a explorar y regresó con la noticia de que hay una senda y el río sigue recto al oeste”.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016