Aniversario 62 de la Revolución Cubana
  • Thursday, 03 de December de 2020
  •  01:19:11  
  • Desde Las Villas el Che celebra la Revolución

    2018-01-02 11:44:43 / web@radiorebelde.icrt.cu / Víctor Pérez Galdós


    Desde Las Villas el Che celebra la Revolución

    1 de enero de 1952: Motivado por el ansia de conocer y con más sueños y voluntad que recursos, el joven Ernesto Guevara emprende con una bicicleta a la que le adapta un motor, un recorrido que lo llevaría por distintas provincias de la zona norte de Argentina.

    En ese momento era estudiante de medicina de la Universidad de Buenos Aires.

    Cuando comunica a su familia y amigos su intención de realizar ese viaje, no faltó quienes le auguraron un posible fracaso y le vaticinaron que sólo llegaría hasta sitios relativamente cercanos a la capital argentina.

    En las notas que hizo acerca de este viaje expresó: “Cuando salía de Buenos Aires, la noche del 1 de enero de 1950, iba lleno de dudas sobre la potencialidad de la máquina que llevaba y con la sola esperanza de llegar pronto y bien a Pilar, fin de la jornada, según decían algunas bien intencionadas lenguas de mi casa, y luego a Pergamino, otro de los puntos finales que se me ponían.”

    Desde Las Villas el Che celebra la RevoluciónPero, relativamente pronto, Ernesto logra vencer lo que sería la primera meta en su trayectoria por su país natal.

    “Cuando pasé por Pilar, sentí ya la primera alegría del triunfador.”

    Ernesto atraviesa inicialmente la parte norte de la provincia de Buenos Aires y la sur de la de Santa Fe. Llega después a la ciudad de Córdoba y se hospeda en la casa de la familia Granado, con la cual había tenido relaciones desde 1942.

    Tras unos días de ocio visita la zona de Tanti, donde contempla el espectáculo de la caída de los Chorrillos en las sierras cordobesas. Allí vive una singular experiencia: “Fue en esta zona, sobre la cascada, donde hice mis primeras armas en alpinismo. Se me había metido entre ceja y ceja bajar el chorrillo por la cascada, pero tuve que desistir e hincar el descenso por una cortada a pique, la más difícil que encontré, para sacarme el gusto. Cuando iba a mitad del recorrido, me falló una piedra y rodé unos 10 metros en medio de una avalancha de piedras y cascotes que caían conmigo”.

    Explica que cuando logró estabilizarse, tuvo que iniciar el ascenso porque le era imposible bajar más. Y agregó: “Allí aprendí la ley primera del alpinismo. Es más fácil subir que bajar.”

    Ernesto continúa posteriormente el viaje hacia San Francisco del Chañar, donde Alberto Granado trabajaba en un leprosorio. Unos días después visita la provincia de Santiago del Estero y prosigue de inmediato su recorrido en dirección a Tucumán.

    Disfruta a plenitud del paisaje que contemplan sus ojos Manifiesta.

    “El camino a la salida de Tucumán es una de las cosas más bonitas del norte argentino. Sobre unos 20 kilómetros de buen pavimento se desarrolla a los costados una vegetación lujuriosa, una especie de selva tropical al alcance del turista, con multitud de arroyitos y un ambiente de humedad que le confiere el aspecto de una película de la selva amazónica.”

    Y en relación con lo reflejado en un diario de Tucumán, también Ernesto comenta en sus notas de viaje: “Allí se me hizo el primer reportaje de mi vida para un diario de Tucumán y el autor fue un señor Santillán que me conoció en la primera parada que hice en la ciudad...”

    Después prosigue el viaje hacia la provincia de Salta. Atraviesa las altas montañas que se suceden hasta llegar a los contrafuertes de la cordillera de Los Andes. Comenta: “Entramos en plena zona montañosa y a la vuelta de cada curva algo nuevo nos maravilla. Ya cerca de Lobería tengo oportunidad de admirar uno de los paisajes más bonitos de la ruta: al borde del camino hay una especie de puente de ferrocarril, sostenido sólo por los tirantes, y debajo del cual corre el río Juramento. La orilla está llena de piedras de todos los colores y las grisáceas aguas del río corren turbulentas entre escarpadas orillas de magnífica vegetación. Me quedo un rato mirando el agua...”

    De Salta viaja seguidamente a Jujuy, provincia del noroeste argentino que forma parte de la región de Puna, altiplano andino cerrado por cadenas montañosas que sobrepasan al oeste los cinco mil metros de altura.

    “Hastiado de tanta belleza, como en una indigestión de bombones, precisa, llego a la ciudad de Jujuy, molido por dentro y por fuera y deseoso de conocer el valor de la hospitalidad de esta provincia, ¿qué mejor ocasión que este viaje para conocer los hospitales del país?”

    Retorna el propio día a Salta y visita también el hospital de esa ciudad. Más adelante atraviesa los territorios de las provincias Catamarca y La Rioja. Llega a la ciudad de San Juan, capital de la provincia de similar nombre y ya de retorno hacia la capital argentina pasa por el sur de la provincia de San Luis y la zona norte de la de Buenos Aires.

    En total, el joven Ernesto recorrería alrededor de 4 500 kilómetros. Su foto fue después publicada por la revista “El Fígaro”, a instancia de la firma comercial del motor que utilizó en su bicicleta.

    Este gran recorrido que hiciera por la zona norte de su país natal, no fue para él un simple viaje turístico, sino que, en correspondencia con su sensibilidad, apreció la realidad existente en los sitios y ciudades que visitó y, por ende, vio más allá de lo que normalmente se refleja en las postales de carácter turístico.

    Precisamente, en las anotaciones que hiciera de este viaje, dijo que no se nutría con las mismas formas que los turistas y por eso había visitado hospitales y otros lugares para conocer la situación del pueblo.

    Y al establecer un contraste entre la propaganda turística y la realidad observada por él, manifestó: “No, no se conoce así un pueblo, una forma y una interpretación de la vida, aquello es la lujosa cubierta, pero su alma está reflejada en los enfermos en los hospitales, los asilados en la comisaría o el peatón ansioso con quién se intima, mientras el Río Grande muestra su crecido cauce turbulento por debajo.”

    Desde Las Villas el Che celebra la Revolución

    1 de enero de 1955: Ernesto Guevara se encuentra en México. El primer día de 1955 realiza una visita con la peruana Hilda Gadea a la ciudad de Toluca de Lerdo, situada a 64 kilómetros de Ciudad México.

    Esa ciudad está situada a 2 600 metros sobre el nivel del mar. Sus atractivos turísticos son varios debido a la gran herencia cultural. Ha sabido mantener viva la unión de la cultura española e indígena.

    Ernesto había llegado a México en septiembre de 1954 tras haber tenido que salir de Guatemala después de haberse producido el derrocamiento del gobierno de Jacobo Arbenz.

    1 de enero de 1959: El Comandante Ernesto Che Guevara está en la ciudad de Santa Clara, en la provincia de Las Villas.

    Desde unos días antes había dirigido una épica batalla que culminó, precisamente, con la ocupación de esta ciudad situada en la parte central del territorio cubano.

    Esa gran batalla mucho contribuyó a lograr la destrucción de la dictadura militar reaccionaria que había implantado Fulgencio Batista a partir del golpe de estado realizado el 10 de marzo de 1952.

    Desde Las Villas el Che celebra la Revolución

    1 de enero de 1965: Procedente de Malí, el Che llega al Congo (Brazzaville), situado en la costa atlántica de África Central.

    En este país declara que Cuba se proponía estrechar las relaciones con esa nación africana. Igualmente señala que la lucha revolucionaria contra la intervención de Estados Unidos toma más y más carácter continental.

    1 de enero de 1967:
    El Che se encuentra en la selva boliviana. En sus anotaciones en el diario que escribe específica el resultado de la entrevista que había tenido con Mario Monje, quién era Secretario General del Partido Comunista Boliviano.

    Específica que, por la mañana, sin discutir con él, Monje le comunicó que se retiraba y que presentaría su renuncia a la dirección del partido el día ocho. “Su misión había acabado según él. Mi impresión es que, al enterarse por Coco de mi decisión de no ceder en las cosas estratégicas, se aferró a ese punto para forzar la ruptura, pues sus argumentos son inconsistentes.”

    El Che también detalla que en horas de la tarde se reunió con los integrantes de la guerrilla que encabezaba y les explicó la actitud de Monje “anunciado que realizaríamos la unidad con todos los que quieran hacer la revolución y vaticiné momentos difíciles y días de angustia moral para los bolivianos; trataríamos de solucionarles los problemas mediante la discusión colectiva o con los comisarios.”

    Se refirió al viaje de Tania a la Argentina y se refiere a otras cuestiones relacionadas con la guerrilla boliviana y otras gestiones que realizarían por distintos lugares otros compañeros.

    Detalla, además, que le escribió a Fidel un mensaje.


    DEL AUTOR
    ÚLTIMAS PUBLICACIONES
    LO MÁS LEÍDO
    LO MÁS COMENTADO
    ESTAMOS EN LAS REDES

    ENLACES EXTERNOS
    Radio Cubana
    ICRT
    Granma
    © Radio Rebelde - 2020
    © Radio Rebelde - 2020