 |
|
El Che y el levantamiento popular en Santiago de Cuba
2011.11.30 - 08:12:55 / web@radiorebelde.icrt.cu / Víctor Pérez Galdos

El 30 de noviembre de 1956 la ciudad de Santiago de Cuba resultó estremecida de fervor revolucionario cuando integrantes del Movimiento 26 de Julio en la provincia de Oriente realizaron un significativo levantamiento popular que tenía como objetivo apoyar la realización del desembarco de los expedicionarios que se dirigían hacia Cuba a bordo del yate Granma.
El levantamiento popular dirigido por Frank País, Coordinador del Movimiento 26 de Julio en la oriental provincia cubana, se realizó el 30 de noviembre suponiendo que el desembarco de los expedicionarios tuviera lugar en esa fecha según los cálculos iniciales.
Pero ese día mientras en Santiago de Cuba se combatía en forma enardecida y la población prestaba su apoyo a los participantes en el levantamiento, todavía el yate Granma se hallaba algo distante de la costa sur de la provincia de Oriente.
Debido a la sobrecarga de hombres y de los demás implementos que traían los expedicionarios, el yate se había desplazado más lentamente de lo previsto. Precisamente en el yate los expedicionarios, entre ellos, el Che conocieron a través de la radio lo ocurrido en Santiago de Cuba.
Acerca de ello el Che señaló algunos años después al escribir acerca de sus vivencias en la lucha de liberación en Cuba y detallar en el trabajo inicial titulado “Una Revolución que comienza”, publicado en O Cruzeiro, el 16 de junio de 1959: “…el día 30 oímos por radio la noticia de los motines de Santiago de Cuba que había provocado nuestro gran Frank País, considerando sincronizados con el arribo de la expedición.”
En 1964, en ocasión de inaugurarse un combinado industrial en Santiago de Cuba al que se identificó con el nombre de 30 de Noviembre, el Che pronunció un discurso en cuya parte inicial recordó la trascendencia de lo ocurrido en esa histórica ciudad en similar fecha del año 1956 y el porqué el levantamiento y el desembarco no se produjo en forma sincronizada.
“Una consigna se hizo llegar a las diferentes organizaciones del 26 de Julio, -precisó- pues nosotros pensábamos llegar el 30 de noviembre a tierras cubanas. Sin embargo, toda una serie de factores adversos, inconvenientes del tiempo y de la navegación, nuestra falta de experiencia, dificultades en los motores del pequeño yate “Granma”, hizo que sólo llegáramos el 2 de diciembre a la playa de Las Coloradas.”
“Sin embargo –agregó-, las organizaciones del Movimiento habían recibido el anuncio de nuestra llegada, y encabezados por Frank País, y a la cabeza de toda la nación, los combatientes de Santiago escribieron aquella página heroica del 30 de Noviembre, con la cual se pretendía crear un clima en el país que impidiera a las tropas de Batista marchar rápidamente a combatir nuestra columna invasora.”
En ese discurso el Che también valoró el heroísmo puesto una vez más de manifiesto por los habitantes de Santiago de Cuba y de la provincia de Oriente en general.
Enfatizó: “Esta Ciudad se ganó plenamente el reconocimiento de todo el país, Oriente –que tradicionalmente había sido la cabeza de las luchas revolucionarias desde la época de Martí, Maceo y Máximo Gómez, aun antes, desde la época de Carlos Manuel de Céspedes- volvía a ponerse a la cabeza de la lucha contra la dictadura.”
Después de haber hecho referencia a aspectos relacionados con la historia de Cuba, el Che manifestó además que la Revolución tenía una gran deuda de gratitud con el heroico pueblo de Santiago de Cuba y señaló algunos de los planes de desarrollo que había previsto ejecutar el Gobierno Revolucionario no sólo en esa ciudad sino además en toda la zona oriental de Cuba.
Resaltó igualmente la importancia de la capacitación de los trabajadores y del pueblo en general para poder acometer con efectividad la labor cotidiana y enfrentar, y por supuesto vencer, los nuevos retos. Instó particularmente a las jóvenes generaciones de cubanos a incorporarse al estudio para así llevar adelante las tareas de la Revolución.
Al respecto resaltó que constituía algo de suma importancia que se comprendiera por parte del pueblo la trascendencia del estudio y la capacitación.
Incluso llegó a enfatizar: “Y los jóvenes –yo entre ellos, me considero de los jóvenes- tenemos que estudiar, y estudiar fuerte.”
El Che hizo referencia a que Fidel Castro había lanzado la consigna de la Revolución Técnica, acerca de la cual detalló la siguiente consideración: “Esa revolución técnica se está produciendo en el mundo entero, no solamente aquí. Los capitalistas también tienen su revolución técnica. ¿Para qué les sirve? Para multiplicar sus ganancias, para dejar más obreros sin trabajo, para bajar los salarios, para explotar más a todo el mundo sometido al dominio imperialista. Pero para nosotros tiene que tener un significado distinto, tiene que tener el significado de que todos alcancemos la posibilidad de modificar las cosas que tenemos a nuestro alcance, de crear nuevas maravillas de la técnica con nuestro propio esfuerzo.”
Como ya había ocurrido en otras ocasiones, el Che aprovechó la ocasión de conmemorar el aniversario de un hecho histórico, en este caso el levantamiento popular en Santiago de Cuba, y la inauguración de otro importante centro industrial, para dialogar con el pueblo y exponerle consideraciones que contribuyeran al desarrollo de su formación política.
Una vez más combatió con la fuerza de la palabra en defensa de la causa del socialismo y con respecto al derecho de Cuba de llevar adelante la construcción y desarrollo de una sociedad más justa y enfrentar todo tipo de agresiones o amenazas por parte de los Estados Unidos.
Y en esa intervención del 30 de noviembre de 1964 en Santiago de Cuba, el Che expresó: “Hemos demostrado cómo se puede hacer una Revolución al lado, en las fauces del imperialismo yanqui. Y no sólo hacer, declarar socialista la Revolución, y no declararla en palabras, declararla expropiando a los explotadores, desarrollarla, resistir los embates del imperialismo…”
Y tras haber señalado otras cuestiones de carácter internacional en la parte final de su discurso señaló que la presencia de Cuba, viva y batallante, constituía un ejemplo que da esperanzas y que emociona a los hombres del mundo entero, que luchan por su liberación y además expuso: “Cumplamos, pues, a cabalidad, hoy, mañana y todos los días, la consigna que nos impone el deber sagrado de construir el socialismo en el país y de ser ejemplo vivo para todos los pueblos del mundo. ¡Patria o Muerte!”.
|