
El 3 de octubre de 1965 en ocasión de realizar la presentación del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en el teatro Chaplin, hoy Karl Marx, en La Habana, Fidel hizo pública la carta de despedida que el Comandante Ernesto Che Guevara le escribió antes de salir de Cuba en ese año para dar su contribución a la lucha revolucionaria de otros pueblos en el mundo.
Desde el día primero de octubre había tenido lugar en La Habana una reunión de dirigentes y militantes de base del entonces Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC) que surgió en el país como continuación de las Organizaciones Revolucionarias Integradas, (ORI), cuestión que se había producido al integrarse en una sola organización el Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de marzo.
En esa reunión se acordó denominar a partir de ese instante a la organización como Partido Comunista de Cuba, se eligió a su Comité Central encabezado por Fidel como su Primer Secretario y también se aprobó la creación del periódico Granma como órgano oficial del Comité Central del Partido.
Al clausurar la reunión partidista y hacer la presentación de los integrantes del Comité Central Fidel precisó que los nombres de los compañeros que integran este Comité, así como su historia, son sobradamente conocidos y que si no todos son conocidos por todos, todos son conocidos por una parte considerable e importante del pueblo.
Y agregó: “Hemos procurado escoger a quienes en nuestro juicio representan, de la manera más cabal, la historia de nuestra Revolución, a quienes, tanto en la lucha por la Revolución, como en la lucha por la consolidación, defensa y desarrollo de la Revolución, han trabajado y han luchado tesonera e incansablemente.”
Resaltó, además: “No hay episodio heroico en la historia de nuestra patria en los últimos años que no esté ahí representado; no hay sacrificio, no hay combate, no hay proeza —lo mismo militar que civil— heroica o creadora que no esté representada; no hay sector revolucionario, social, que no esté representado.”
Más adelante Fidel expuso que en el listado de los miembros del Comité Central faltaba alguien que tenía méritos de sobra para formar parte de la dirección partidista. Se traba del Comandante Ernesto Che Guevara, quién incluso había formado parte de la Dirección Nacional, primero de las ORI y después del PURSC.
Manifestó al respecto: “Y para explicar esto vamos a leer una carta aquí de puño y letra, transcripta a máquina, del compañero Ernesto Guevara, que por sí misma se explica. Pensaba yo si debía hacer la historia de nuestra amistad y de nuestro compañerismo, cómo comenzó y bajo qué condiciones comenzó y cómo se desarrolló. Más no es necesario. Me voy a limitar a leer la carta.
Antes explicó que la carta no estaba fechada en un día en específico puesto que fue concebida “para ser leída en el momento en que lo considerásemos más conveniente, pero ajustándonos a la estricta realidad, fue entregada el 1ro de abril de este año, hace exactamente seis meses y dos días.”
Seguidamente dio lectura a la carta del Che Guevara en la que en su parte inicial señaló: "Fidel: Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.
"Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierta, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.
"Hoy todo tiene un tono menos dramático, porque somos más maduros, pero el hecho se repite”
En dicha misiva el Che manifestó que sentía que había cumplido la parte de su deber que lo ataba a la Revolución Cubana en su territorio y añadió: “… y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo, que es ya mío.”
El Che explico que hacia formal renuncia de sus cargos en la Dirección del Partido, de su puesto de Ministro, de su grado de Comandante y de su condición de cubano.
Y enfatizó: “Nada legal me ata a Cuba, solo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.”
Detalló que haciendo un recuento de su vida pasada creía haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario y comentó seguidamente: “Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario. He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe. Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.”
El Che también dijo:"Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.
"Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor: aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... Y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu.”
Aseguró: “En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté: esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.”
Reiteró que liberaba a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo.
Y añadió al resumir el respeto y el cariño que sentía por Fidel, por el pueblo cubano y por la Revolución: “Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo y que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución, y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.”
En la parte final de su emotiva carta de despedida el Che afirmó: "Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.
"Hasta la victoria siempre.
"¡Patria o Muerte!
"Te abraza con todo fervor revolucionario,
Che."
El 3 de octubre de 1965 tras haber leído en forma íntegra lo planteado por el Che Guevara Fidel destacó: “Los que hablan de los revolucionarios, los que consideran a los revolucionarios como hombres fríos, hombres insensibles, u hombres sin entrañas, tendrán en esta carta el ejemplo de todo el sentimiento, de toda la sensibilidad, de toda la pureza que se puede encerrar en el alma de un revolucionario.
Y más adelante expuso: “Y no fue esta la única carta. Junto a esta carta, y para la ocasión en que se hiciese uso de esta carta, también quedaron en nuestras manos distintas cartas de saludo a distintos compañeros y, además —como dice aquí—, "a mis hijos", "a mis padres", y a otros compañeros; cartas escritas por él para sus hijos y para sus padres. Y estas cartas se las entregaremos a los compañeros y a los familiares, y les pediremos que las donen a la Revolución, porque nosotros consideramos que estos son documentos dignos de la historia.”
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