
La directora del Centro de Estudios Martianos, Ana Sánchez Collazo, significó en La Habana el formidable escudo de modestia y de amor con el cual transitó por la existencia el siempre presente narrador, ensayista y crítico cubano, Cintio Vitier.
El Premio Nacional de Literatura 1988, autor de una vastísima obra sobre el Apóstol, nació el 25 de septiembre de 1921 en Cayo Hueso, en el suroeste del archipiélago floridano, donde el héroe recibió el pródigo afecto de la comunidad patriótica cubana.
Ana Sánchez Collazo recordó la proverbial bondad de Cintio Vitier, refrendada –dijo—en la concepción de los Cuadernos Martianos, y en la contribución económica suya y de su compañera, la Premio Nacional de Literatura 1990, Fina García Marruz, para que se publicaran.
La directora del Centro de Estudios Martianos sostuvo que nunca fue más alto el humanismo de Cintio, que cuando a pesar de errores cometidos en su contra, mantuvo invariablemente su apoyo a la Revolución.
Ana Sánchez Collazo declaró que aún sorprende aquella inteligente selección de textos para los Cuadernos Martianos, magistralmente dirigidos a distintos niveles de enseñanza, “que solamente personas con un profundo conocimiento de la obra del Maestro podían hacer”, expresó.
La directora del Centro de Estudios Martianos denotó esa idea capital de Cintio Vitier en función de los valores universales en la labor pedagógica, cuando la caída del socialismo en el este de Europa dejó en difícil trance a la Revolución cubana frente a la hostilidad del imperio norteamericano.
El universo cultural cubano recuerda el nonagésimo octavo aniversario del natalicio de Cintio Vitier, también Premio Juan Rulfo, fallecido en La Habana hace casi diez años, el primero de octubre de 2009.
Escuche el reporte de nuestro periodista en el siguiente audio:
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016