
Pasos seguros caracterizan su andar, no obstante los 72 años de edad, de los cuales 52 ha dedicado a la enseñanza. A diario la maestra Mercedes Patarrón se traslada desde su casa en el reparto de Alamar, La Habana del Este, hasta la escuela primaria Panchito Gómez Toro ubicada en la localidad donde imparte clases a los alumnos de quinto y sexto grados.
Varias son la razones que tiene la destacada docente para continuar dando clases, entre estas el gusto que siente por la profesión, la necesidad de maestros que formen al hombre nuevo que se distinguirá por estar preparado para desarrollara su país, y que sea capaz de querer y defender a su patria si fuera necesario.
Acerca de la comunicación con sus alumnos refiere que conversa con ellos sobre diversos temas de forma natural como si fueran una familia, les da consejos sobre la importancia de estudiar para dar lo mejor de ellos a la sociedad, comportarse correctamente en la escuela o fuera de esta; les sugiere también que deben de verse como hermanos, y ser solidarios unos con los otros.
Otra de las aristas de la experimentada maestra es la formación patriótica- revolucionaria por lo que les habla sobre el respeto que deben a la bandera cubana y los demás símbolos patrios, así como, amar a la Revolución.
Los alumnos de Mercedes opinan sobre su quehacer educativo:
“Nos enseña mucho y es exigente, por lo que aprendemos y estamos mejor preparados para entrar a la secundaria básica; en un futuro seremos técnicos medio o ingresaremos a la universidad”- habla Cristian Aron Rodríguez-.
Mi maestra Mercedes fue alfabetizadora Conrado Benítez, y por ello la admiro mucho; ella quiere que nosotros seamos su relevo en la docencia y para ello algunos de nosotros asistimos al círculo interés de pedagogía.-es Marion de Jesús Muñiz; como estos dos alumnos opinaron otros como Cristofer Hernández, Rosa Fernández y Josué René quienes coincidieron en el ejemplo que a diario les da su maestra en la puntualidad , el respeto mutuos, y otro grupo de virtudes que los enriquecen como personas.
Con 19 años Patarrón se incorporó a la Campaña Nacional de Alfabetización en una zona campesina del antiguo central de Jobabo en el oriente cubano, donde enseñó a leer y a escribir a ocho personas, un hecho que, desde entonces, la llena de orgullo.
Fidel movilizó a la juventud en 1961 que le respondió de manera incondicional con la obra inmensa que fue la alfabetización, a la que la entonces joven Mercedes ofreciera su grano de arena. Allí definió su vocación de maestra que ejercita hasta los tiempos actuales.
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