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Aún cuando exista disponibilidad de agua hay que decirle no al derroche
2012.07.20 - 20:18:10 / web@radiorebelde.icrt.cu / José Cabrera Peinado

A diferencia de otros países con zonas fronterizas por tierra, en Cuba su condición de isla larga y estrecha, las precipitaciones constituyen la principal fuente renovable de agua, con una media anual en los últimos 40 años de 1335 milímetros (mm), destacándose el hecho de que antes de ese período la cifra promedio era 40 mm superior, lo que denota una tendencia decreciente.
A ello hay que agregarle de manera obligatoria que más de la mitad del agua almacenada en embalses artificiales se evapora, suman 240 en el país contra solamente 14 antes del período revolucionario, ahora pueden embalsarse unos 9 mil millones de metros cúbicos del vital líquido, contra únicamente 47 millones antes de 1959.
El especialista en Cuencas Hidrográficas, ingeniero Argelio Fernández, destacó a Radio Rebelde que mientras mayor sea el espejo de agua en las presas, mayor será la evaporación. En aquellos embalses que tienen poca superficie horizontal y se caracterizan por ser más profundos, entonces es más lento ese proceso natural, que ocasiona la presencia de altas temperaturas al accionar con humedades relativas altas, como es el caso de Cuba.
En la nación caribeña el 75 por ciento de la ocurrencia de precipitaciones se produce en el llamado período húmedo, (de mayo a octubre), de ahí la necesidad impostergable de almacenarla para poder garantizar su existencia ante el desarrollo industrial, agrícola y los servicios vitales de la población.
El resto de los meses de cada año es denominado período seco, que es mayoritariamente donde se consume el agua almacenada superficialmente y para que se tenga una idea, hasta mayo pasado 47 municipalidades cubanas clasificaron en la categoría seca y transcurridos solamente dos meses del período lluvioso, el panorama cambió y ahora apenas son 16, lo cual es debido fundamentalmente a un buen inicio de las precipitaciones.
Otro asunto de interés es que el manto freático cubano aporta cada año 5 mil millones, lo que completa una disponibilidad nacional de 14 mil millones de metros cúbicos de agua, de los cuales se consumen en los diferentes usos unos 7 mil millones.
El agua disponible en el manto freático es usada básicamente en las provincias de La Habana, Matanzas y Ciego de Ávila y aisladamente en alguno que otro punto muy específico de la geografía de la Mayor de las Antillas, aseveró el especialista.
Hay que agregar que, además de los embalses construidos durante el proceso revolucionario, Cuba cuenta con 805 micro presas, administradas y dirigidas por el sistema empresarial del Ministerio de la Agricultura, que consume el 67 por ciento del agua utilizada y lo sitúa como el principal consumidor del país.
La situación actual es bastante favorable en cuanto a la disponibilidad total de agua, pero aún así se insiste en la imperativa necesidad de hacer un uso racional y eficiente del agua que se precisa en la industria, la agricultura y los servicios, pues bajo cualquier circunstancia debe evitarse el derroche, elemento potenciado en la actualización del modelo económico cubano (Fotos del autor)

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