Matanzas, Cuba.- Ya se inició el movimiento de tierra para la construcción de una central bioléctrica en áreas del central Jesús Rabí, en el municipio de Calimete, inversión valorada en poco más de sesenta millones de dólares y capaz de generar 20 megavatios de potencia.
Directivos del grupo azucarero aquí confirmaron que se trata de la primera en ejecución en la mayor de las Antillas, con lo que se inicia un programa que a largo plazo planifica la construcción de otras, a fin de aprovechar en mayor medida los subproductos de la caña de azúcar; cuyo potencial en la nación se estima capaz de garantizar no menos de cuatro mil megavatios.
Con financiamiento y tecnología de la República Popular China, la central cubana deberá estar en operaciones a finales del 2017, con lo que se daría un primer paso hacia la utilización de tecnologías para generar energía limpia y sustentable.
Especialistas en la materia coinciden en afirmar que la instalación dispondrá de suficiente materia prima, puesto que el central colindante muele a razón de 3 mil quinientas toneladas por día, aunque podría recibir biomasa de centrales colindantes, de tal forma que entregara al Sistema Electro Energético Nacional no menos de 14 megavatios-hora, luego de garantizar los consumos del ingenio azucarero y la refinería aledaña.
Hoy, la nación cubana solo genera el cuatro por ciento de energía limpia, es decir a partir de fuentes renovables, una realidad que puede revertirse con la proliferación de estas bioeléctricas que cuentan con suficiente potencial en el sector agrícola.
Ejecutada por fuerzas de la construcción de esta provincia de Matanzas, la central bioeléctrica fue víctima del bloqueo norteamericano, puesto que aunque inicialmente fue proyectada con socios franceses e ingleses para el 2013, su proyecto sucumbió al comprar el consorcio General Electric el 80 por ciento de los valores de la gala Alsthom y hacerse patente, una vez más, el reacio hostigamiento a la Isla.
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