
Casi siempre después de una semana de grandes esfuerzos laborales, el sábado y el domingo lo utilizamos para descansar, reponer energías y recomenzar el lunes con nuevos bríos. Hoy no es la excepción.
Entramos a esta nueva semana, como decimos los cubanos, “con las pilas recargadas”, colmados de motivaciones. Razones hay. Y sin embargo, el fin de semana no fue de descanso, no fue de asueto.
En Holguín, el sábado, apenas después del amanecer, más de cincuenta mil trabajadores salieron a sitios claves de la economía, sobre todo en organopónicos y frentes agrícolas, a rendirle homenaje al Che de la mejor forma que él nos enseñó:
trabajando, trabajando fuerte.

Así fue aquí en las áreas agrícolas que en estos días se siembran urgentemente, aprovechando las recientes lluvias.
Y se sembraron caña y otros alimentos, de esos que se cosechan en dos o tres meses, como calabaza, boniato, y sobre todo maíz, asegurándolo para esos platos tradicionales de los días finales de diciembre, cuando llegan las celebraciones.
De manera muy especial, junto al movimiento obrero en esa inmensa movilización de trabajo voluntario agrícola, participaron los doce jóvenes que representan a Holguín en el Festival de Sochy.

Pero las altas motivaciones de este domingo también llegaron a los barrios y repartos de la ciudad capital, y de todos los municipios de esta provincia.
Nuestro pueblo dejaba el descanso dominical, más temprano que siempre, para seguir, como si todos estuviéramos en Santa Clara, el homenaje al Che, en el aniversario 50 de su paso a la inmortalidad. Allí estuvimos todos.
Después, al terminar el hermoso acto, casi enseguida se llenaron de manos laboriosas los jardines, las aceras, los patios vecinales, en cada cuadra y en cada barrio holguinero, con acciones que culminaron en actos patrióticos, y hasta las emblemáticas “caldosas cederistas”, esa manera tan especial y bella de encontrarnos, de aportar todos, de hacer todos, que es, definitivamente, como un día nos dijo Martí: “Unir es la palabra del mundo”.
Hoy volvemos a nuestras misiones cotidianas y mañana, que privilegio el nuestro, otro alto en el camino para rendir homenaje al Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes, a 149 años de aquella valiente clarinada que nos marcó el inicio de la guerra por la libertad, solo alcanzada plenamente el Primero de Enero de 1959.
Y junto a Céspedes, este martes 10 de Octubre estarán, y estaremos junto a Martí, junto a Fidel, y junto a Mariana Grajales, la madre de todos los cubanos dignos.
Unidos estarán, cercanos estarán, en el Monumento Nacional de Santa Ifigenia, de la siempre heroica Santiago, ahora y para siempre, la Ciudad de Fidel.
Así, en resumen, tuvimos un fin de semana especial, para entrar en otra semana, que también será especial.
Con la inspiración del Che, y el eterno compromiso con Martí, con Fidel, con Mariana y con Céspedes, y con todos los que trazaron con su sangre generosa, el único camino posible.
Como también un día nos dijo el General Holguinero Calixto García Íñiguez: “Ser libres para siempre, o batallar siempre hasta ser libres”.
Escuche detalles en el siguiente audio:
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