
El festejo popular se ratificó como el acontecimiento cultural de mayor convocatoria durante la etapa de verano en la provincia Granma.
El carnaval inició el pasado primero de agosto y cerró sus cortinas este domingo después de sucesivos y masivos bailables con agrupaciones como la Orquesta de Elito Revé y su Charangón, Los Karachi y la Original de Manzanillo.
Desfiles de comparsas, carrozas y muñecotes; comidas típicas, variadas bebidas y actividades deportivas, entre otras, abrieron un diapasón bastante amplio a las expectativas y deseos de diversión de los veraneantes.
Ni el abrazante sol ni los chubascos veraniegos obstaculizaron el festejo, más bien, fueron cómplices de cuanta iniciativa e hilaridad saco el ingenio popular a flote para disfrutar de una fiesta que llega anualmente.
Y como propia fue sentida por los pobladores de los restantes municipios granmenses y quienes llegaron desde otras provincias cubanas a la fiesta de una ciudad que es la misma historia de la Patria y así se muestra.
Por eso la inconformidad de muchos con lo que no hace del carnaval un acontecimiento cultural de trascendencia en esta urbe, como por ejemplo, las deficiencias señaladas a la gala de apertura del rumbón.
Este y otros errores llaman a repensar el carnaval bayamés de forma integra con el sano objetivo de hacerlo único, auténtico en sus singularidades, un verdadero acontecimiento cultural que lance, para bien, a la ciudad
La reflexión es necesaria, como necesarias las decisiones.
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