Pagar un importante número de servicios esenciales del hogar, o de las formas no estatales de gestión –al menos en la capital cubana a modo de prueba, pero con expectativas de extensión a todo el territorio nacional- es hoy una realidad a través de la red de cajeros automáticos.
El Banco Central de Cuba (BCC) dispone personal y recursos para dar pronta solución a las preocupaciones de los clientes poseedores de 2.1 millones de tarjetas magnéticas emitidas por las entidades financieras en la isla. Sobre todo a las relacionadas con la incomunicación de esta herramienta con el sistema, la ubicación de los mismos en entidades con horarios estrictos y la carencia de denominaciones en algunas de las monedas.
Hoy existen en el país 551 cajeros, de los cuales más de la mitad están ubicados en La Habana. No obstante, el director general de Servicios Informáticos del BCC, Alberto Quiñones Betancourt, reconoció que aún no es suficiente para la demanda existente.
Para mitigar los efectos negativos se llevan a cabo grandes inversiones, centradas fundamentalmente en la introducción de tecnologías modernas y más de estos necesarios instrumentos. Así su uso podrá hacerse extensivo a varios municipios que hoy no cuentan con la presencia de la importante herramienta bancaria.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016