
Foto: Elvis Gil
“Celia Sánchez Manduley, era intachable, humanitaria, social y revolucionaria”, confiesa Celia Hernández López, la única mujer que cortó a mano más de un millón de arrobas de caña para las zafras azucareras.
La hazaña de esta machetera de Mayabeque, la recompensa de por vida.
“Celia Hernández López, conoció a Celia Sánchez Manduley en el Salón Rosado del Hotel Habana Libre. Ella se reunía con nosotras para reconocernos, intercambiar sobre la obra de la Revolución en sus inicios y cómo enfrentar el futuro”.
“Era muy humanitaria, nos enseñó a comprender la igualdad de género y como combatir todo intento de rechazo a la mujer. Nos enseñó a ser revolucionarias”.
Celia Hernández López, incorporó a su andar la impronta de la Heroína de la sierra y el llano, quien cumpliría 97 años de edad, este 9 de mayo.
Así, la machetera mayabequense cortó más caña, devino mejor madre, federada y protagonista de la obra socialista. Con el decursar de los años resultó la primera mujer Heroína del Trabajo de la República de Cuba y la primera en recibir la distinción Ana Betancourt a propuesta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).
“Con Celia nosotros nos reuníamos muchas veces y distinguía por su naturalidad. Para mí Celia es una figura máxima, como lo es para todos los que sentimos por la Revolución”.
La obrera de los cañaverales Celia Hernández López, se revela orgullosa por haber cumplido con el ideario de la querida guerrillera.
“Tengo una fotografía inmensa de Celia Sánchez Manduley en la sala de mi casa. Siempre ha sido mi ejemplo y tengo gran admiración por ella, de haber conocido a Celia Sánchez Manduley”.
Escuche la entrevista en audio:
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