
El trabajo en la inserción al desarrollo social de las mujeres que se desempeñan en diferentes sectores de áreas campesinas, es tarea central de la organización femenina cubana, en correspondencia con los acuerdos de la IV Conferencia Mundial celebrada en septiembre de 1995 en Beijing.
Conmemorando los 20 años de ese encuentro auspiciado por las Naciones Unidas para garantizar pleno derecho, igualdad y dignidad de las mujeres, se realizó un intercambio entre una representación de las santiagueras rurales dedicadas a la producción animal, agrícola y forestal, así como a proyectos de frutales y floricultura.
Estuvieron presentes presidentas de cooperativas, directivas de la Asociación de Agricultores Pequeños, campesinas, técnicas, trabajadoras agropecuarias y de gobiernos locales, quienes evaluaron los alcances logrados por las mujeres de nuestros campos y los nuevos horizontes que se abren, a tono con los cambios económicos y sociales emprendidos por nuestro país.
En tal sentido, la Segunda Secretaria de la Federación de Mujeres Cubanas, FMC, Arelis Santana Bello, dijo a Radio Rebelde que “se continúa estimulando la mayor incorporación a la producción de alimentos y de proyectos personales que permitan su empoderamiento y avance en la sociedad”.
Afirmó que “hoy la mujer cubana, en general, tiene una participación muy amplia, pero consideramos que en las áreas rurales puede ser superior, que todavía hay brechas y quedan espacio que pueden ocupar, por lo que hay que seguir limpiando el camino para que su incorporación sea mayor”.
Arelis Santana dijo que “tenemos reservas y podemos seguir trabajando a profundidad para que más compañeras sean reconocidas en su labor de reproductoras y que a su vez, puedan ser auto-gestoras de su propio sustento económico”.
Explicó que en este empeño la FMC tiene aliados, “no podríamos solas; estamos trabajando en la articulación de lo que Vilma denominó hace muchos años la red de organismos e instituciones que apoyan a la mujer rural y en este acaso hay muchos actores fundamentales como la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, ANAP, el Ministerio de la Agricultura, la Asociación Cubana de Producción Animal y los Técnicos Agropecuarios y Forestales, entre otros…
“Es muy importante, concluyó, esa conciencia de género que hemos ido logrando en toda la sociedad y es fundamental esa alianza que está teniendo la FMC, para que ninguna mujer se nos quede atrás”.
Las mujeres rurales dependen en su mayoría de los recursos naturales y la agricultura para subsistir, y representan una cuarta parte del conjunto de la población mundial. En Cuba disfrutan de todos los beneficios que brinda el Estado, así como del respeto y consideración de la sociedad, en la que son baluartes en los cambios emprendidos por el país.
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