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Disfrute del verano creando con barro y fuego
2012.08.14 - 15:33:04 / web@radiorebelde.icrt.cu / Sarahí García Contreras

Este año, los museos y centros culturales de la Habana Vieja han diseñado para el verano más de treinta talleres dirigidos a los niños y adolescentes, los que sesionan en su mayoría los sábados.
Fomentar en el público infanto-juvenil el placer por el conocimiento y por el trabajo manual son los dos objetivos que persiguen esos talleres, los que buscan entretener a los pequeños en esta temporada estival.
El Museo de la Cerámica Contemporánea, por ejemplo, invita a todos los que gusten a participar en el taller “El barro y el fuego”. El promotor cultural de esa institución, José Luis Pérez explica que ese proyecto viene a darle continuidad al taller que durante los restantes meses del año realiza el museo, siempre en conjunto con la comunidad.
Los niños matriculados en el actual taller tienen la posibilidad de ser dotados por especialistas en la materia de las herramientas necesarias para adentrarse en el mundo de la cerámica y en sus misterios. El proyecto “El barro y el fuego” no sólo se circunscribe a clases teóricas, pues los participantes pueden visitar estudios de artistas que contemplan a la cerámica entre sus disciplinas, tal es el caso del Taller de Alfredo Sosabravo, Premio Nacional de Artes Plásticas y el de Terracota IV.
Pérez informa que los niños y jóvenes tendrán al final del curso la oportunidad de ellos mismos poder modelar una cerámica, la que diseñarán y realizarán a partir de los conocimientos aprendidos durante todos los sábados pasados. Esta idea, aclara el promotor cultural del Museo, está relacionada con el proyecto de Rutas y Andares que se efectúa en cada verano.
De esa forma, la institución museológica en conjunto con otras más, da continuidad al proyecto “Desarrollo social integral y participativo de los adolescentes en la Habana Vieja”. Esa experiencia es llevada a cabo por la Oficina del Historiador, con el apoyo financiero de la Unión Europea y el acompañamiento de la UNICEF.
Vale recordar a nuestros cibernautas que el Museo Nacional de la Cerámica Contemporánea Cubana se encuentra, desde hace años, ubicado en la antigua Casa Aguilera, en la calle Mercaderes núm. 27 esquina a Amargura.
La institución fue fundada en mayo de 1990, y en sus inicios tuvo como sede al Castillo de la Real Fuerza, lugar en la que permaneció durante quince años, hasta que en el 2005 se trasladó al nuevo inmueble que hoy la acoge.
El Museo Nacional de la Cerámica Contemporánea Cubana tiene desde su creación el objetivo de mostrar el desarrollo de esa disciplina manual en la Isla, a través de todas las etapas por la que ha ido pasando.
Se pudiera decir que desde 1950 comenzó en Cuba la producción de la cerámica artística, gracias al trabajo desempeñado por el taller de Santiago de las Vegas-poblado habanero de tradición alfarera- el que empezó a ostentar un desarrollo sostenido de esa expresión artística, bajo la dirección del Doctor en Medicina Juan Miguel Rodríguez de la Cruz.
Este doctor, recuerda José Luis Pérez, invitó a destacados artistas cubanos a trabajar en su taller; fue así que se sumaron a la labor creadores de la talla de Amelia Peláez, Wifredo Lam, René Portocarrero y Mariano Rodríguez.
Para los que gustan de conocer sobre el arte de la cerámica en Cuba, el Museo dedicado a la historia de esa disciplina en el país, abre sus puertas en este verano con sus múltiples exposiciones permanentes, además de invitarlos a un singular taller de creación, dirigido especialmente a nuestros niños.
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