
La Habana, Cuba.- Desde el Despacho Oval en la Casa Blanca donde hace siete años el ex presidente George W. Bush anunció el comienzo de la ofensiva militar en Irak, este martes el actual mandatario estadounidense, Barack Obama, anunció el fin de la misión de combate de Estados Unidos en el país árabe.
El discurso pronunciado por Obama, con el que supuestamente declaró finalizada la escala bélica que le ha costado a EEUU más de 200 mil millones de dólares y la muerte de más de 6 mil soldados, fue el principal tema de la Mesa Redonda Informativa El mundo a mitad de semana.
La guerra en Irak ha dejado un agujero moral tremendo para EEUU. Recordemos cómo surgió esta guerra, la justificación para entrar a ella: unas armas de destrucción masiva que nunca aparecieron, señaló el periodista Oliver Zamora Oria.
“Recordemos las cárceles secretas, las torturas, una serie de situaciones que deja el paso de EEUU durante estos 7 años en Irak, y a las que no se refirió el presidente Obama en su discurso.”
Según señaló Zamora Oria, la retirada deja detrás a una nación destrozada, sumida en la violencia y en una crisis total. Si bien se conocen las bajas estadounidenses aún no se ha podido calcular el número de iraquíes asesinados, aunque se estima que existe un millón de viudas.
“Esto fue una guerra de conquista, de ocupación sobre un país que tiene enormes riquezas naturales, pero además una posición geoestratégica muy importante para la política exterior norteamericana en esa región.”
Como fue destacado en el espacio radiotelevisivo, se trata de un paso simbólico con el que Obama da cumplimiento a una de las promesas que lo llevaron al podio presidencial.
Pero resulta difícil pensar en un paso de página cuando aún quedarán 50 mil soldados apostados en Irak, para el entrenamiento de las fuerzas locales, apoyar misiones antiterroristas y proteger a los empresarios norteamericanos, que sin dudas no se retirarán de Irak.
La llamada fuerza de transición asegurará, además, el traspaso de poder al gobierno iraquí, aún inexistente por la acentuada inestabilidad política y las divergencias existentes.
El inicio de la operación Nuevo Amanecer, anunciada por Obama, lleva implícito el militarismo con estos efectivos en suelo iraquí, que no renuncian a las acciones de combate. La puerta queda abierta a un regreso bajo otras condiciones, bajo un nuevo pretexto, afirmó Zamora.