
Resulta el Parque Central de La Habana una encrucijada a donde van a parar todos los citadinos y los visitantes. Lugar vivo por donde se cruzan miles de personas diariamente con una historia avalada por su importancia y espíritu, porque, quien ha pasado por sus espacios, respira el ambiente de la Ciudad Maravilla de Cuba.
Para el año 1905, se colocó en el centro del parque una estatua de José Martí, llegada hasta ese lugar gracias a la voluntad de los habaneros a instancias de una encuesta abierta realizada en el año 1899 por el semanario El Fígaro.

Su escultor, José Villalta de Saavedra la realizó completamente de mármol y, fue la primera que se alzó del poeta en Cuba. Antes de ella, desde 1875, en ese lugar reinaba Isabel II, quien estuvo ahí hasta que terminó la dominación española sobre la Isla.
Al principio, el lugar era un gran espacio de pavimento, y no fue hasta luego del triunfo revolucionario que se incorporaron árboles, fuentes y esculturas, dando la sensación de que hay varios parques dentro del gran conjunto. Pero, si podemos destacar algún jardín, tendríamos que hablar de las 28 palmas reales que simbolizan el día del natalicio de Martí.
#FelizMartes, #Hoy en @radiorebeldecu les propondré en #fotos un trabajo sobre la estatua de #JoseMarti en el #ParqueCentral de #LaHabana #Cuba #Fotografia #11Dic pic.twitter.com/VGxU3G2AZC
— Alejandro Rojas (@alerojas_cu) December 11, 2018
Además, si nos fijamos bien, miramos ocho tumbas simbólicas en forma de canteros o jardineras, con las cuales se rinde tributo a los estudiantes de Medicina injustamente fusilados por los colonialistas españoles el 27 de noviembre de 1871.


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