Muchas veces cuando se piensa o se habla de calidad de vida, vienen a la mente palabras como trabajo, salud y educacin.
Cuando le preguntamos a algn vecino, a algn amigo o conocido, en simple ejercicio:
Pueden surgir miles de interrogantes relacionadas con la limpieza del barrio, la comunidad, la ciudad. Al final, estoy casi segura que la respuesta de la gran mayora ser que no les gusta la suciedad, les altera los nervios, se deprimen, se frustran al vivir y ver siempre nuestro alrededor sucio.
Lo anteriormente descrito, est relacionado con una mala calidad de vida.
Basura por doquier, pomos vacos, envoltorios de dulces, latas de cervezas y refrescos vacas, bolsas llenas de basura en las esquinas, este puede ser el escenario de muchas ciudades en el mundo, y de nuestra Cuba tambin lo es.
Situaciones estas que daan el ambiente y la calidad de vida de toda una ciudad, de un pas.
Y luego nos quejamos de las enfermedades que esta situacin genera; de los fuertes y desagradables olores que muchas veces nos impiden estar parados en un lugar; de lo fea que se puede ver la ciudad, a pesar de tener edificaciones maravillosas y obras sociales de impacto.
Pero es muy sencillo revertir esta situacin. Queremos calles limpias? Tomemos nosotros la iniciativa! Mejor que limpiar es no ensuciar.
Es necesario recuperar nuestras ciudades para que la calidad de vida mejore, para que puedan verse los cambios que en el orden urbanstico se acometen, que nos haga sentir bien estar en la puerta de nuestra casa, caminar nuestra comunidad, sentarnos en un parque o en el malecn.
Como ciudadanos estamos obligados a realizar acciones para que nuestra calle, nuestro barrio, nuestra ciudad, estn limpias. Debemos hacer de la limpieza una lucha cotidiana, que sea parte de nuestra cultura.
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