
La Habana, Cuba.- El reloj de bolsillo que perteneció a Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, el Padre de la Patria, funciona con absoluta precisión, a pesar de sus 143 años, consigna un reporte de la Agencia de Información Nacional.
Céspedes lo usó durante la Guerra de los Diez Años, según certifica el documento de propiedad de la prenda, un reloj marca Remontoir Perpétuel, construido en 1867.
En una de sus tapas está tallado el escudo y en la otra la bandera cubana, y alrededor de la máquina tiene cinco rubíes, está confeccionado con oro de 18 quilates y posee siete brillantes pequeños en la esfera.
Céspedes le entregó el reloj al General Agüero antes de morir, quien posteriormente lo vendió a Rafael Cuevas el 11 de junio de 1902 en México; este se lo vendió a Nicolás Pérez Díaz Argüelles, quien sancionado a 20 años de privación de libertad entregó el preciado objeto al Ministerio del Interior, organismo que finalmente donó la reliquia al Museo de la Revolución.
Actualmente el reloj no se halla en exhibición pues la instalación que lo atesora está siendo sometida a una reparación capital, y se conserva en una bóveda de seguridad perteneciente al fondo del museo capitalino.
Quienes tienen el privilegio de apreciar la pieza en pleno funcionamiento manifiestan su asombro por la calidad de la maquinaria y su buen estado, a pesar de tener casi un siglo y medio de existencia.