
Los padres de Francisco de Goya estaban de paso por el poblado de Fuendetodos (provincia de Zaragoza, en España) y allí le apeteció nacer, en 1746, justamente un 30 de marzo.
La familia materna pertenecía a la hidalguía rural aragonesa, mientras los Goya, en cambio, oscilaban entre las profesiones y los oficios mecánicos, entre la burguesía y la clase obrera.
Luzán (su primer maestro de dibujo y pintura) bajo la influencia de pintores napolitanos hizo que Goya copiara estampas con el fin de que fuera madurando en su creatividad y sentido de invención. A los diecisiete años comenzaría su relación profesional con Francisco Bayeu.
En un viaje a Italia en 1770 visita las más importantes ciudades de ese país, y analiza las cualidades estéticas y las técnicas pictóricas de los grandes artistas italianos, además de enriquecer su repertorio con imágenes clásicas a partir de las esculturas antiguas. A través de sus apuntes, se ha podido constatar su temprano gusto por lo grotesco y lo satírico al referirse a algunos trajes de la región y a las máscaras típicas del tea¬tro popular y las arlequinadas de Roma y Venecia.
“La carrera de Goya avanzaba rápidamente por aquella época. El gran ciclo de pinturas murales sobre la vida de la Virgen para la cartuja del Aula Dei a 12 kilómetros de Zaragoza aumentó su fama en 1774, demostrando, por cierto, en esta serie la gran facilidad que Goya tenía para organizar sus composiciones, incluso aprovechando con cierta gracia los accidentes de las paredes, al pintar encima de unas pequeñas rejas de hierro que había en el lugar. Luego Anton Raphael Mengs, primer pintor de Carlos III, a la vuelta de una estancia en Italia (donde es posible que hubiera conocido a Goya), le llamó a la corte para pintar cartones para los tapices de la Real Fábrica de Santa Bárbara. Mengs percibe enseguida la gran capacidad inventiva de Goya, pues este último sigue las indicaciones del maestro al componer en forma piramidal los grupos de figuras en las escenas que pintaba, variando asimismo la postura de los personajes representados”, según se puede leer en el sitio digital del Museo del Prado, institución que conserva 133 obras de Goya y casi todos sus cartones.
Desde mayo de 1775 y hasta 1780, Goya se dedicaría fundamentalmente a la confección de cartones para tapices. En ellos se evidencia una evolución entre el Neoclasicismo y el Rococó, incluso los últimos cartones se ven distintos a los primeros ya que va creciendo en ellos el número de personajes, las figuras son cada vez más pequeñas y le confiere gran importancia a la luz y a la atmósfera.
En “La Vendimia”, fiesta galante al estilo Rococó, Goya nos presenta una composición triangular, aunque también domina la diagonal; mientras al fondo se puede apreciar el paisaje nítido (la luz y el color le confieren la sensación de humedad).

“La gallina ciega” (1789)
Además, Goya pintó “La gallina ciega” (1789), uno de los cartones que servían como modelo para las manufacturas de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, y que estaba dedicado al ocio y las diversiones campestres.
En 1788 pinta “Retrato de los Duques Osuna (y sus hijos)”, representación de una familia ilustrada a través de una composición triangular-piramidal que aludía al típico retrato Rococó.
Intelectuales y reformistas españoles asociados a la Ilustración europea estarían muy vinculados a Goya. De esta manera el pintor se familiariza con nuevos conceptos sobre la educación, las libertades políticas, así como con las nuevas doctrinas de la «razón» y la lucha contra la superstición. Además, muchos especialistas concuerdan al señalar su vinculación a este círculo de pensamiento, como un elemento determinante en sus nuevas perspectivas estéticas: “la reevaluación del naturalismo de Velázquez y Murillo” que le aparta del idealismo mengsiano, y “las teorías de lo «sublime»”, que le enseñan, sobre todo, la fuerza expresiva de la oscuridad y lo gigantesco.
Goya anticipa la libertad creativa de los creadores románticos, al tiempo que anuncia las innovaciones formales del impresionismo y del expresionismo. Goya es ante todo, un crítico precursor de las formas de ver el mundo en la época contemporánea. Conjuga el Rococó de Tiépolo y el Neoclasicismo de Mengs.

Web premiada con el Premio Internacional OX 2016