
Estudiantes de la enseñanza media de la provincia de Holguín, incorporados al Plan de la Escuela al Campo este año. Foto: Aroldo García
Los vimos aparecer de pronto, sudorosos pero sonrientes, por uno de esos característicos trillos, que con el paso de los recolectores y el tiempo, van convirtiéndose en las “vías oficiales” de las montañas entre los cafetales.
A decir verdad, su presencia se percibía desde unos minutos antes, allá en el fondo de la montaña, con ese inimitable jolgorio que acompaña a los jóvenes cuando se reúnen.
Así, cerca de Farallones de Moa, por los campos que colindan con el macizo cafetalero de Sagua de Tánamo, andan los primeros estudiantes de la enseñanza media de la provincia de Holguín, incorporados al Plan de la Escuela al Campo este año.
Todos son estudiantes de Moa, cerca de mil en total, proceden de secundarias básicas, centros mixtos, preuniversitarios y politécnicos, y se mantendrán un mes en estas montañas. Entre ellos abundan los “primerizos”, esos a quienes les cuesta bastante trabajo llenar el morral, que dicho sea de paso, no admite otro color de grano recogido que no sea rojo. Hasta ese detalle preciso lo aprenden.
Los hay muy diestros, ya con dos o tres años de experiencia. Esos son los líderes y hasta “galanes de ocasión”.
Están también los que hasta ahora le temían a un majá, a las ranas, y a los chipojos, y ahora le van perdiendo el miedo, sobre todo “por el qué dirán”. Por cierto, en tales pavores no median sexos fuertes. Los hay grandulones “remachos” a quienes se les veía al principio temblando como plumitas ante la presencia inofensiva de un camaleón.

En esta campaña participarán unos siete mil estudiantes de la enseñanza media general. Foto: Aroldo García
Con rotaciones de permanencia de un mes para cada grupo de estudiantes movilizados desde todos los municipios, en la provincia de Holguín transcurrirán tres etapas hasta mediados de diciembre, todas en la zona de Moa, y Sagua de Tánamo.
A principios del nuevo año se desarrollará la última rotación de estudiantes por los cafetales de la provincia y todos serán ubicados en territorio de Mayarí. En total, en esta campaña participarán unos siete mil estudiantes de la enseñanza media general.
Pudo comprobarse la participación de los estudiantes en actividades deportivas y culturales que se organizan en los poblados y asentamientos, como parte de los Programas de Atención del Plan Turquino, gracias a la cercanía de los campamentos.

Fue inaugurado un gimnasio biosaludable en la comunidad de Farallones. Foto: Aroldo García
Otra vez, como desde hace cincuenta años, cuando nació y de inmediato se proclamó en toda Cuba el Plan de la Escuela al Campo, más allá de su apreciable aporte económico y productivo, convierte en tangible el postulado martiano de que “a los niños cubanos debían enseñárseles las primeras letras en un libro de agricultura”.
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