
La Habana, Cuba. - Cuando se produce el ataque mercenario por Playa Girón, el 17 de abril de 1961, Arnaldo Hernández Paz pertenecía al batallón 115 de las Milicias Nacionales Revolucionarias de Guanabacoa; trabajaba como obrero en una fábrica de telas en ese municipio.
Recuerda que salieron desde La Habana hacia el escenario de los combates, y llegaron a Jagüey Grande cerca de las 6:00 de la mañana del día 18; luego partieron hacia Yaguarama: “caminamos toda la tarde, y de noche llegamos a Horquita donde pernoctamos; nos incorporamos a la toma de San Blas y posteriormente continuamos el avance en dirección de Bermeja, Helechal, Playa Girón”.
De las múltiples vivencias tenidas en esos días de combate contra los enemigos existe una que recordará siempre por el impacto emocional que le proporcionó: “Da la casualidad que entre Bermeja y Helechal en la Ciénaga de Zapata había un mercenario muerto en el terraplén; en ese momento que observábamos el hecho sentimos un carro que se detiene cerca de nosotros y cuando miramos era el Comandante en Jefe Fidel Castro: allí al lado de nosotros, cerca de las acciones combativas, estaba desafiando el peligro al lado de su pueblo, el hombre de la campana de la Demajagua, del Bogotazo, del Moncada, del Granma y La Sierra”. Esa imagen de Fidel jamás se me borrará de la mente”.
La compañía nuestra permaneció en Helechal -dijo-, al otro día el Comandante en persona nos dio instrucciones de continuar hacia una dirección determinada para realizar los cercos y capturar a los mercenarios que estaban dispersos; ahí permanecimos hasta el 26 de abril que regresamos a La Habana.
“Nosotros participamos en 1961 en el desfile por el Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución y dos meses más tarde, el 18 de julio ingresé en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, FAR, en la División Permanente de La Habana que tiempo después se conoció con el nombre de unidad militar 2350.
Luego de transcurridas cinco décadas califica la epopeya de Playa Girón como un hecho heroico del pueblo cubano, que se movilizó completo para propiciar al imperialismo yanqui la primera gran derrota militar y moral en América: “Creo que si se repitiera una situación como aquella el pueblo reaccionaría de igual forma, porque tenemos la tradición de lucha de nuestros antecesores y la enseñanza y el ejemplo de Fidel”.
Hernández Paz permaneció en las Fuerzas Armadas Revolucionarias durante cuarenta y un años; se jubiló en el 2003 siendo profesor de la Academia de las FAR General Máximo Gómez; actualmente es profesor del Departamento de Seguridad y Defensa Nacional de la Universidad de la Habana, y coordinador de los Comités de Defensa de la Revolución, CDR, de la circunscripción 76 de Alamar Este.
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