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Insurgentes: última película de Jorge Sanjinés
2012.08.09 - 20:48:27 / web@radiorebelde.icrt.cu / Sarahí García Contreras

Hace algunos días, el cine Chaplin en la capital cubana acogió el estreno del filme Insurgentes, obra del reconocido realizador, productor y guionista boliviano Jorge Sanjinés.
Desde hacía diez años Sanjinés se encontraba alejado de la pantalla grande. Su regreso, después de tanto tiempo de ausencia, está marcado por esta cinta, en la que se narra parte de la historia de la nación andina, muchas veces olvidada o poco reconocida.
Insurgentes ha sido merecedora del Premio Concha de Oro del Festival de San Sebastián. El director, quien mostró ahora el filme en calidad de premier en Cuba, tiene pensado llevarlo a concursar en el mes de diciembre del presente año al Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.
Sanjinés es uno de los directores de cine más significativos de Bolivia y de nuestro continente. Con una carrera realmente prolífera, este realizador tiene dentro de su filmografía varios largometrajes, muchos de ellos, vistos ya en la Isla por nuestros cinéfilos. Entre la enjundiosa lista de títulos que avalan su prestigio dentro del séptimo arte se encuentran: Sangre de cóndor, El coraje del pueblo, Jatum auka, Llocsi caimanta, Las banderas del amanecer, La nación clandestina, Para recibir el canto de los pájaros y Los hijos del último jardín.
En el caso de Insurgentes, última película de Sanjinés, la historia tratada abarca desde 1781 hasta nuestros días, un recorrido que el director utilizó para contar, junto a la vida de su país, la de los indígenas, muchas veces olvidados y renegados por rancias oligarquías.
El Embajador de Bolivia en Cuba, el Señor Palmiro León Soria Sauceda explica que el proceso de liberación contra el colonialismo español en Bolivia comenzó en 1809, aunque ya para 1741 Tupac Katari estaba cercando la ciudad de la Paz, el Cuzco en aquel entonces.
“Estos grandes eventos históricos, en los que los indígenas confrontaron a los ejércitos reales, contribuyeron a la independencia de Bolivia de manera muy importante, aunque la historia oficial no habla de esas verdades en las que precisamente los indígenas desempeñaron un papel tan importante en ese proceso liberador. El racismo y la exclusión social contribuyeron a que ese pueblo originario de Bolivia fuera visto como el último escalón.”
En Insurgentes no puede decirse que existan varios personajes protagónicos, pues Sanjinés utiliza lo que pudiera llamarse una voz colectiva y única, a partir de la cual centra el realizador la trama de su filme; una voz, que sin duda, es la de su pueblo.
El director ha explicado en varias ocasiones que el filme es ante todo un intento por devolverle a Bolivia una parte de la memoria histórica que le pertenece, pero que siempre le fue mal contada.
Insurgentes rescata del olvido a personajes que formaron parte de la sociedad boliviana y a los que nunca se nombra; es así que intervienen figuras como la de Eduardo Nina Quispe y Santos Marca Tuna, los que comparten su pedazo de la historia junto con el de la mujer boliviana, también renegada e irreconocida.
La película que aún se está estrenando en Bolivia llegó hasta La Habana, aunque sólo por un día, para que nuestros cinéfilos pudieran disfrutar de la última obra de Sanjinés. Según el embajador de esa nación andina en nuestra Isla, el señor Palmiro León Soria Sauceda la razón por la que Cuba fue escogida por su director como el segundo destino de proyección, vino dada por el afecto y admiración que su pueblo siente por todos los que habitamos en la Mayor de las Antillas.
“800 mil bolivianos aprendieron a leer y a escribir con el método cubano Yo Sí Puedo-destaca el embajador-, y más de 50 mil vidas han sido salvadas por las brigadas de médicos cooperantes que parten de esta Isla hacia nuestro país, los que muchas veces trabajan en condiciones para nada fáciles. Bolivia es un país pobre, pero digno y cariñoso. Con lo único que hemos podido retribuir a Cuba por toda su ayuda, ha sido con ese mismo cariño y con el respeto que a todos les prodigamos.”
Esta película cuenta con el apoyo directo de Ukamau, un grupo sin fines de lucro, que lo que busca según Sanjinés es hacer cine de ese género sin condicionamientos y sin productores que exijan concesiones.
Insurgentes es un arreglo de cuentas con esa historia mal contada, un resarcir de episodios pasados que olvidaron a sus protagonistas. Así, Sanjinés les devuelve a los indígenas el lugar meritorio que siempre tuvieron y el que, hasta hace poco, fue ignorado.

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