
El musicólogo cubano José Reyes Fortún, significó la influencia de la música norteamericana de los años treintas y cuarentas, en la saga artística del más grande cantor popular de la historia en el archipiélago: el Benny Moré.
El hombre que llegaría a ser El Bárbaro del Ritmo, nació hace cien años, el 24 de agosto de 1919, a las siete de la mañana, en el barrio de Pueblo Nuevo, en Santa Isabel de las Lajas, en la actual provincia de Cienfuegos.
José Reyes Fortún sostuvo que Benny Moré fue un estudioso y amante del jazz, acreedor de la impronta de la big band de Glen Miller y de Harry James.

El musicólogo cubano José Reyes Fortún, declaró que Benny Moré era un genio, que llevaba por dentro los conceptos de la melodía, de la armonía, del ritmo. “Era como Agustín Lara –dijo—que tampoco sabía académicamente de música, pero le sacaba un sonido tremendo a la orquesta”.
El conocido investigador del Museo Nacional de la Música, sostuvo que años después apareció en los escenarios del mundo un caso parecido, el sonero venezolano Oscar D´León, “que no sabe ni una nota –aseguró—pero sabe dónde poner la mano en el bajo, dónde va el bajo anticipado para hacer el son, y sobre todo cómo dirigir su orquesta”.
Reyes Fortún recordó que Benny vino al mundo hace cien años con el nombre Bartolomé Maximiliano Moré, con el apellido de su madre Virginia, y que el pretendido apellido Gutiérrez pertenece a su padrastro Silvestre. “Eso es falso –afirmó—yo sí sé quién es el padre de Benny, pero por ética no lo voy a decir”.
El reconocido musicólogo del Museo Nacional de la Música, es autor del premiado ensayo Ofrenda criolla. Aproximación a una discografía de Benny Moré, donde se inserta un disco con descargas con guitarras del genial cantor de Santa Isabel de las Lajas.
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