
La noticia de la visita a Cuba del Presidente norteamericano Barack Obama se confirmó el jueves 18 de febrero, aunque desde hacía días no pocos medios de comunicación opinaban acerca de un posible anuncio oficial de la Casa Blanca.
En las redes sociales y en la prensa digital de todo el mundo circuló la información que el propio mandatario estadounidense colocó en su cuenta personal en Twitter.
En esa misma red, desde Estados Unidos se produjeron numerosas reacciones. La asesora de Seguridad Nacional Susan Rice y la Secretaria de Comercio, Penny Pritzker publicaron mensajes donde subrayaron que “la política del país hacia la Isla no ha funcionado, ni ha ayudado al pueblo cubano, y que el bloqueo debe ser levantado”.
Este acontecimiento, el primero que ocurrirá en 88 años, desde que Cuba recibió al presidente Calvin Coolidge, fue ampliamente comentado y esperado por analistas de diferentes partes del mundo, sobre todo de Estados Unidos.
En opinión de Peter Kornbluh, analista del Archivo de Seguridad Nacional estadounidense, “pese a las diferencias entre ambos gobiernos, se puede lograr una coexistencia respetuosa, y en ese sentido son numerosos los desafíos”.
Para la académica norteamericana Julia Sweig, especializada en Relaciones Internacionales con América Latina, “la opinión pública en Estados Unidos ha cambiado con respecto a Cuba, incluso en el estado de la Florida”; por lo que descarta que “una administración republicana pueda revertir los avances logrados bajo el mandato de Obama”.
Por su parte, el ex diplomático norteamericano Wayne Smith, primer Jefe que tuvo la Oficina de Intereses de Washington en La Habana, considera que “la clave para avanzar entre los dos gobiernos es dialogar”.
En las últimas horas, la noticia confirmada de que el Presidente de Estados Unidos de América, Barack Obama, visitará Cuba los días 21 y 22 de marzo, recorre el mundo a través de numerosos medios de comunicación impresos, radiales y televisivos, acompañado de una gigantesca ola de repercusión en las redes sociales y sitios digitales.
Entretanto, Cuba asegura que recibirá al mandatario estadounidense con el mayor respeto y consideración, con la hospitalidad que caracteriza a los cubanos.
Y añado más, con el convencimiento de que más allá de las profundas diferencias, ambos países debemos convivir de manera civilizada, por el bienestar común de nuestros pueblos.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016