
La Habana, Cuba.- No siempre solo la proximidad de un tiburón alarma a los bañistas de cualquier playa del mundo. Otra especie marina atenta contra nuestro disfrute, aún reconociendo su belleza característica: la medusa.
Al igual que las mariposas, esta especie inicia su ciclo vital como larvas microscópicas que se adhieren al fondo marino. Durante el invierno, se desarrollan y pasan a ser pólipos, pero no adquieren movilidad ni forma de medusa hasta la primavera.
Cuando las aguas se calientan, los pólipos se transforman en medusas y adquieren bellísimas transparencias en rosa, violeta y azul, debido a que parte del cuerpo contiene menos de un 1% de materia orgánica, y el resto es agua.
Semejante a un velo, sus tentáculos, largos y delgados les brindan la capacidad de moverse lentamente o dejarse arrastrar por las corrientes. Y precisamente, esos tentáculos están impregnados de células venenosas que devienen trampas mortales para los peces que constituyen su alimentación, y por supuesto, su sistema de defensa.
Como las anémonas o las gorgonias, las medusas pertenecen a la familia de los cnidarios, (del griego Cnida: ortiga). Aunque existen variedades de agua dulce, son principalmente marinas y habitan todos los océanos, pero con mayor presencia, en los mares cálidos.
En cuanto a su tamaño, se engañan quienes piensan que son tan pequeñas como las vistas en playas que no rebasan un centímetro de diámetro. Recientemente, medusas gigantes invadieron las costas de Japón, al parecer, procedentes de aguas de China y Corea donde se reproducen cada año. ¡Aquellos ejemplares pesaban más de 300 kilos y tenían un tamaño superior a los 2 metros de diámetro!.
Según los biólogos marinos, la polución de las aguas puede favorecer la proliferación de estas inmensas medusas, que aprisionan y matan a otras valiosas especies, ocasionando así pérdidas millonarias a la industria pesquera en esas costas del Pacífico.
Los expertos japoneses informaron que las aguas del mar del Japón triplican la rapidez del calentamiento de otros mares, y ese podría ser la causa de las medusas gigantes.
Por último, insisto en que la especie utiliza el veneno para atrapar su alimento, ya que su medio de defensa es, precisamente, la transparencia del cuerpo. Ahora bien, es oportuno señalar cómo proceder de inmediato si su piel hace contacto con una pequeña medusa playera:
-Extraiga cualquier resto de tentáculo que vea adherido a su piel.
-No frote la zona afectada, ni con arena ni con la toalla
-Limpie la rozadura con agua salada, nunca dulce.
-Aplique frío durante 15 minutos (llene de hielo una bolsa plástica).
-No ponga hielo directamente en la piel dañada
Si es usted una persona alérgica acuda al médico rápidamente ante el peligro de complicaciones respiratorias, convulsiones o alteraciones cardíacas.
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