
A muchos tal vez sorprendió que el Cardenal Jorge Mario Bergoglio al ser electo el 13 de marzo de 2013 como el papa número 266 de la Iglesia católica eligiera por nombre Francisco.
Y es el cardenal Bergoglio, que provenía de la Compañía de Jesús y se convertía en el primer pontífice latinoamericano, por ser de nacionalidad argentino, escogía por primera vez en la historia papal el nombre de Francisco.
En clara referencia a San Francisco de Asís un santo, que según la tradición, se caracterizó por su amor a los pobres y humildes de corazón, y por una fe austera y arraigada a la naturaleza.
Al papa Francisco le tocó vivir en un siglo donde el hombre se juega no solo su vida, sino su supervivencia como especie. Y eso lo dejo plasmado en su segunda y última carta encíclica “Laudato si” (Alabado Seas, mayo 2015)
El mensaje papal ha golpeado al pensamiento conservador, que negaba el cambio climático. "Las empresas y los Gobierno son culpables del deterioro del clima", dice Francisco.
Entre otros anunciados el Obispo de Roma afirma: "Hay que ir hacia un cambio radical en el estilo de vida". "La propiedad privada no puede existir sobre el bien común". "Se necesita una solidaridad universal para salvar el planeta, que se ha convertido en un depósito de porquería".
Tales son algunas afirmaciones contenidas en este extraordinario documento, muy oportuno cuando se prepara la Cumbre sobre el Cambio climático este otoño en París.
El experto en clima, colaborador de la ONU y director del Earth Institute de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, fue una de las 200 personas que ayudaron a Francisco a escribir la encíclica: "'Laudato Si' es una encíclica brillante e inspiradora. Está llegando a todo el mundo. Es una llamada a un cambio de mentalidad y creo que tendrá un efecto profundo y transformador”.
Frenar el cambio climático es uno de los retos del mundo y de Naciones Unidas. Por ese motivo cuando Francisco culmine su visita a Cuba el próximo 22 de septiembre viajará a Estados Unidos, dentro de su periplo, comparecerá el próximo 25 de septiembre ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Allí, en el aniversario 70 del organismo multilateral, tendrá la oportunidad de decir directamente a representantes de todo el mundo lo que enunció en su última encíclica. Y reafirmó en su alocución ante la entidad de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): "Dios siempre perdona, los hombres perdonamos a veces, la tierra no perdona nunca”.
"'Laudato Si' es una encíclica que al decir de Francisco no es solo ecologista sino también social porque reafirma que los problemas del Medio ambiente y los problemas del hombre están relacionados. Es una expresión del pensamiento del Pontífice acerca de la realidad mundial y sobre los cambios necesarios para que lo humano y lo divino logren sobrevivir.
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