Mientras exista el bloqueo persistirá la condena internacional (+Audios y Video)

2017-11-01 09:26:17 / web@radiorebelde.icrt.cu / Angélica Paredes López

Mientras exista el bloqueo persistirá la condena internacional
Mientras exista el bloqueo persistirá la condena internacional, asegura el diplomático cubano José Ernesto Díaz en Haciendo Radio. Fotos: Pablo Rafael Fuentes

El 3 de febrero de 1962, mediante la firma del decreto 3447, el presidente John Kennedy implantó oficialmente el bloqueo total contra Cuba, el cual entró en vigor unos días después, el 7 de febrero.

Han transcurrido 55 años y el bloqueo se mantiene, pese al reclamo mayoritario de la comunidad internacional de que cese esa obsoleta política de Washington.

Este primero de noviembre, por XXVI ocasión consecutiva, desde 1992, Cuba presentará en Naciones Unidas en un proyecto de resolución que plantea la necesidad de poner fin al bloqueo económica, comercial y financiera de Estados Unidos contra Cuba.

A propósito del tema conversó en el programa Haciendo Radio el diplomático José Ernesto Díaz, especialista de la Dirección General de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional, de la Cancillería cubana.

Brevemente hablemos de los orígenes de esta política de Estados Unidos contra Cuba.

¿En qué consiste esencialmente el bloqueo contra Cuba?

El bloqueo es un entramado de leyes, normas y decisiones ejecutivas implantadas por 12 las administraciones presidenciales que se han sucedido en la Casa Blanca desde 1959 hasta el presente. Aunque fue formalmente establecida por Kennedy en febrero de 1962, pero desde antes se venían aplicando desde antes numerosas medidas del bloqueo.

Cada una de las administraciones aportó o modificó algo de una forma u otra. Su objetivo fue cínicamente definido por Lester Mallory, en aquel momento Secretario de Asistente de Estado, y se resume en sus propias palabras en:

“Provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno para restar el apoyo del pueblo a la Revolución”.

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Es precisamente por eso que como parte del bloqueo se le obstaculizan a Cuba a las exportaciones y las importaciones, no solo de los Estados Unidos, sino de terceros países como parte de la aplicación extraterritorial del bloqueo.

Los Estados Unidos también persiguen y penalizan a quienes comercian con nuestro país y realizan operaciones financieras, disuadiendo a bancos de todo el mundo para que no otorguen créditos, ni realicen operaciones.

El propósito es generar la imagen de que la Revolución y el socialismo son ineficientes económicamente y no pueden resolver las necesidades del pueblo. La realidad es que en la senda para superar el subdesarrollo, tenemos que desenvolvernos en condiciones anormales y desfavorables que son únicas en el mundo.

En realidad Cuba es víctima de una política unilateral coercitiva con implicaciones extraterritoriales violatorias del derecho internacional. Ningún país del mundo ha sido sometido a una medida del bloqueo tan férrea y por tanto tiempo.

Puede escuchar y descargar aquí la propuesta radial directamente desde nuestro canal en Ivoox:




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La ley Torricelli promulgada en 1992, reforzó las medidas económicas contra Cuba y brindó sustento normativo a la extraterritorialidad del bloqueo, aún cuando Washington se descasta diciendo que es un asunto bilateral. Cuatro años después, en 1996, se puso en vigor la Ley Helms-Burton, ¿qué cambió a partir de esta ley?

Ambas leyes, la Torricelli y la Helms-Burton, son la columna vertebral del bloqueo porque convirtieron en ley todas las regulaciones y disposiciones, muchas de ellas de tipo ejecutivo o administrativas del bloqueo que habían establecido antes distintas administraciones.

De esta forma la eliminación total del bloqueo dejó de ser una facultad del presidente y del gobierno, para convertirse en una potestad que solo tiene el Congreso de ese país, aunque el presidente sigue conservando cierto margen de maniobra para flexibilizar, como hizo el entonces presidente Barack Obama, la aplicación de algunas medidas del bloqueo.

Para que se tenga una idea del impacto humano real, la Ley Torricelli prohibió al comercio de Cuba con las subsidiarias de empresas norteamericanas en terceros países cuyo valor anual en su momento tuvo un pico de unos 900 millones de dólares en un año, el 70% de ellos nada menos que en áreas tan sensibles como los alimentos y las medicinas.

La Helms-Burton, entre otras cosas, estableció la posibilidad de prohibir la entrada a los Estados Unidos de empresarios de cualquier país que tuvieran relaciones económicas con Cuba y la posibilidad de demandar en tribunales norteamericanos a inversionistas extranjeros en Cuba que realizaran inversiones en antiguas propiedades norteamericanas nacionalizadas por la Revolución.

Para que se tenga una medida sobre el alcance de estas leyes y las reacciones que provocaron, ambas disposiciones son tan brutales y lesivas a la soberanía de otros Estados, que obligaron a varios países, incluso aliados a Estados Unidos, a desarrollar leyes antídotos para protegerse de los efectos extraterritoriales del bloqueo.

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La prensa internacional, los sectores contrarios a Cuba, incluso muchas personas que lo hacen por desconocimiento, usan el término de embargo para calificar la política de bloqueo a la Isla, distorsionando el verdadero significado de este cerco económico, comercial y financiero. ¿Por qué es importante determinar la diferencia existente entre bloqueo y embargo?

Un embargo es una medida legal de incautación o expropiación que se toma para resarcir un daño o perjuicio que se causó. Cuba no es deudora de los Estados Unidos y no ha cometido delito o acto contra los Estados Unidos que justifique la incautación y liquidación de sus bienes a favor del país del norte.

Es un bloqueo porque es un acto ilegal unilateral que afecta no solo las relaciones no solo entre las dos naciones, sino también entre Cuba y terceros países por su aplicación extraterritorial. La verdadera razón, el objetivo y la esencia de la política es que te explicaba hace un momento, ahogar por hambre y privaciones económicas al pueblo cubano.

El bloqueo es un acto de genocidio, tipificado así en varias convenciones internacionales, violatorio del derecho al desarrollo y de lo recogido en la Carta de las Naciones Unidas, en las normas de comercio internacional de la Organización Mundial de Comercio y en las normas más elementales del Derecho Internacional. Disfrazar el bloqueo de embargo, es edulcorar la esencia misma de esta criminal política y minimizar su alcance, sus objetivos y razones.

Sugerimos en video un fragmento de la comparecencia en Haciendo Radio del diplomático José Ernesto Díaz, especialista de la Dirección General de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la Cancillería cubana:



Desde 1992, se somete a votación en la Asamblea General de la ONU el proyecto de resolución que exige el cese de bloqueo. Desde hace varios años, una abrumadora mayoría de países expresa su respaldo al proyecto cubano. ¿Cómo evalúa usted el aporte y el apoyo de la comunidad internacional en la lucha para eliminar el bloqueo económico, comercial y financiero?

El apoyo de la comunidad internacional es muy importante, por cuanto constituye la demostración y la expresión del rechazo prácticamente unánime a esta criminal política. La propia Administración de Obama al justificar su cambio de política hacia Cuba reconoció, entre otros factores, el aislamiento internacional de los Estados Unidos en el bloqueo.

Cada año vemos pronunciamientos disimiles a nivel mundial en contra del bloqueo. La Unión Africana por ejemplo tiene ya ocho resoluciones aprobadas, igualmente hay pronunciamientos de la CELAC, el Grupo de los 77 más China, el Movimiento de Países No Alineados, y otras organizaciones internacionales.

Basta ver las respuestas que anualmente remiten tanto los Estados Miembros como las agencias, fondos y programas del sistema de las Naciones Unidas a la nota del Secretario General sobre la resolución de bloqueo.

A nivel individual, no son pocos los países que han expresado su inconformidad, pero lo que más nos llena son los pronunciamientos de los pueblos, la solidaridad que expresan los visitantes cuando se les explica y entienden lo injusto del bloqueo.

Importantes encuestadoras de Estados Unidos han mostrado el crecimiento del rechazo de la población y de sectores sociales de ese país al mantenimiento del bloqueo a Cuba. Pero paralelamente, el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado abiertamente en varias ocasiones su decisión de recrudecer esta política.

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¿Podemos ser optimistas acerca de que ese creciente clamor dentro de la sociedad norteamericana llegue verdaderamente algún día al Congreso, donde de hecho, no pocos legisladores favorecen la eliminación del bloqueo?

Es cierto que no son pocos los legisladores a lo interno de ambas cámaras del congreso que están a favor de los viajes a Cuba, el comercio y de la eliminación de esta política. El número es creciente a partir de que se van desmontando los mitos y las mentiras que durante años se han creado para desacreditar a Cuba y su Revolución.

Ha habido de hecho varias iniciativas bipartidistas en aras de la eliminación del bloqueo o de algunas de sus principales medidas como la prohibición de realizar viajes turísticos, pero para que esas iniciativas cuajen se necesita más que voluntad.

Es muy complicada la eliminación o la modificación, no del bloqueo, sino de cualquier política una vez que tiene status de ley en los Estados Unidos, por lo heterogéneo y disímil de los intereses que coexisten a lo interno de ambas cámaras.

En estos momentos es aún más complicado por el contexto de agresividad impuesto por la actual administración estadounidense. No obstante, el optimismo no se debe perder, la confianza en que tarde o temprano importantes sectores de la sociedad estadounidense confluirán en que ya el bloqueo no tiene razón de ser, que es obsoleto y afecta los propios intereses de los Estados Unidos y de su pueblo, las oportunidades de visitar con normalidad uno de los destinos turísticos más atractivos del planeta, y la posibilidad de invertir en una economía y un país que puede ser extremadamente dinámico de no existir el bloqueo.

Mientras exista el bloqueo persistirá la condena internacional

Los perjuicios económicos del bloqueo impactan en la vida diaria de 11 millones de personas. Siete de cada diez cubanos no hemos conocido una situación diferente. ¿Cuáles son los mayores impactos y daños que ha causado el bloqueo al pueblo cubano durante estos 55 años?

Cuba está inmersa en la actualización de su modelo económico, para mejorar nuestras formas de hacer y de producir. Indiscutiblemente tenemos muchos retos y desafíos externos e internos, pero de lo que no puede caber la menor duda es que el principal impedimento al desarrollo sostenible y el crecimiento económico que afronta Cuba es el bloqueo estadounidense. Las pérdidas que se recogen en el Informe de Cuba sobre las afectaciones causadas por el bloqueo son una prueba fehaciente. La economía de un país pequeño, en desarrollo y sin grandes volúmenes de recursos naturales que haya perdido más de 822 mil millones de dólares es prácticamente imposible de sobreviva.

Si la Revolución ha logrado llegar hasta aquí es por la heroica resistencia, la creatividad y entrega de nuestro pueblo y sus líderes. Y cuando mencionaba esta cifra era sólo los daños humanos que no se pueden cuantificar y en economía no es solo cuánto se pierde o se deja de ganar, sino todo lo que se hubiera podido hacer con lo que se pierde o se deja de ganar, el costo de las oportunidades perdidas, los efectos multiplicadores. El tener que comprar en mercados lejanos, a precios más altos y en muchos casos con menor calidad no es algo que se pueda despreciar. Eso es sin contar los tantísimos productos y tecnologías estadounidenses que son únicas, no tienen sustitutos en el mercado y a los que no tenemos acceso.

El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba persiste y daña al pueblo cubano. Son muchas ya las resoluciones aprobadas desde 1992, en Naciones Unidas, que exigen su levantamiento. ¿Por qué es importante para Cuba continuar presentando su proyecto ante la comunidad internacional?

Mientras exista el bloqueo persistirá la lucha, la condena, y claro está, la resolución en el marco de las Naciones Unidas. El apoyo abrumador que recibe el proyecto de resolución cubano año tras año, es uno de los pilares esenciales de nuestra lucha. Y ese apoyo no es algo despreciable, porque la mayoría de los que votan a favor son Estados en desarrollo, muchos de ellos países pequeños y pobres, que tienen intereses en el comercio, las inversiones, y/o la cooperación de la primera potencia mundial y que nos apoyen, a pesar de eso es muestra del profundo rechazo al bloqueo y de la solidaridad con nuestro pueblo que provoca el mismo.

Creo que no existe otra resolución y menos una que condene directa y abiertamente la política de los Estados Unidos contra un país, que haya sido tan abrumadoramente apoyada y por tantos años. Por eso mantener la condena es una herramienta en la lucha de nuestro pueblo para lograr la completa y total eliminación del bloqueo.

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¿Cómo nos debemos imaginar a Cuba sin bloqueo, y cuánto podrá avanzar el país, el día que esa política sea eliminada?


Sería abrir el diapasón de posibilidades económicas, comerciales, tecnológicas y financieras. No existe una esfera de la vida cotidiana en Cuba que no se vea afectada por el bloqueo, por tanto todas las esferas se verían beneficiadas con el levantamiento del bloqueo.

Si un día no existiera el bloqueo se podrían desplegar todas las potencialidades de desarrollo de nuestro país con una revolución socialista. Ahora bien, no se puede pensar que cuando llegue ese día se resolverán todos nuestros problemas de un día para otro.

El bloqueo tiene un efecto acumulativo de oportunidades perdidas, de industrias, viviendas, infraestructuras, etc…, que no se pudieron hacer y que no se construyen en días, semanas ni incluso meses.

Borrar 55 años de descapitalización, obsolescencia tecnológica, de una relación anómala con el mundo es posible, pero es difícil. Tomará años para que Cuba y su economía puedan recuperarse de las cuantiosas pérdidas que le ha causado el bloqueo, pero como nuestro líder histórico Fidel Castro, aún en las peores circunstancias, tenemos fe y confianza en la victoria de nuestro pueblo y sus ideas.

Escuche en audios la comparecencia en Haciendo Radio del diplomático José Ernesto Díaz, especialista de la Dirección General de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la Cancillería cubana.



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