Santa Isabel de las Lajas, Cienfuegos, Cuba. - Este 24 de agosto Bartolomé Maximiliano Moré, el Sonero Mayor cumpliría 91 años de edad y el pueblo querido de su natal Santa Isabel de las Lajas le rendirá tributo desde el amanecer con la tradicional peregrinación a la tumba en el cementerio local.
De la Casa de Cultura partirán los familiares y amigos encabezados por la banda de conciertos y el trío Rit Moré para homenajear al genial artista que brilló en todos los géneros y era capaz de dirigir la Banda Gigante y de orquestar cualquier tema sin haber cursado nunca estudios de música.
Exposiciones de artesanos y de fotos sobre la vida y obra del Bárbaro del Ritmo, la venta de libros y una Canchánchara Cultural amenizada por el septeto de música tradicional Los Naranjos, son opciones del programa dedicado al músico, fiel a su origen, quien cantaba en fiestas sin cobrar.
Allí recordarán al descendiente del rey de una tribu del Congo, al mayor de los 18 hijos de Virginia Moré, al niño que a los seis años, según la madre, inventaba una guitarra utilizando tabla y carretel de hilo y siendo pequeño montó un conjunto con instrumentos de machetes y clavos.
Latas de leche condensada eran los bongós y cuando a los 16 años se compró una guitarra no sabía tocarla y entonces se va a cortar cañas a Camagüey siguiendo para La Habana buscando abrirse futuro, pero luego de vender frutas deterioradas, viandas y plantas medicinales regresa a Lajas.
Motivos de los lajeros para dedicarle una jornada de recuerdos incluyendo conciertos y el toque de la makuta, en el Casino de los Congos, de San Antonio, donde Benny Moré aprendió a tocar el tambor y agregan parranda campesina acompañada de poetas.
Por segunda vez El Benny regresó a La Habana (1940) y vivió cuatro años cantando entre bares y cafés pasando el sombrero “Coopere con el artista cubano” dicen que en los restaurantes lo echaban a la calle para no molestar a los clientes.
CMQ, emisora que lo aceptó en el programa La corte Suprema del Arte fue su inicio seguido de la 1010 (1944) cantando después con el Trío Matamoros y viajó a México y graba disco para la multinacional norteamericana RCA Víctor, con las orquesta de Mariano Merceron y Pérez Prado.
Radio Progreso lo contrata cuando volvió a Cuba y en 1952 graba con la orquesta Aragón, de Cienfuegos. Crea su orquesta y se abre camino por la personalidad, voz y pasos bailables con el sello cubanísimo y la gran popularidad, entre los años 1954 y 1955.
Giras por Colombia, Estados Unidos, Haití, Jamaica, México, Panamá, Venezuela y por centros concurridos de La Habana lo llevan a la fama. Se enferma del hígado y actúa en Palmira cantando: Castellanos que bueno baila usted, Maracaibo, Dolor y Perdón. De vuelta a La Habana muere tres días después: 19 de febrero, 1963.
Su música la bailarán este 24 de agosto en la Plaza de Lajas al ritmo de: Bonito y Sabroso, Me voy pal pueblo, Como fue, Santa Isabel de las Lajas, Que bueno baila usted, Cienfuegos, Se te cayó el tabaco, Locas por el mambo, conocí la paz, Mi amor fugaz, No te atrevas, entre otras muy conocidas.