
La Habana, Cuba.- Recomendable para estos meses de intenso calor en nuestras latitudes resulta la leche de coco, una bebida refrescante y nutritiva, poco conocida en la gastronomía occidental pero que constituye un ingrediente muy recurrido en la cocina asiática y que se obtiene al exprimir la pulpa del coco.
Deliciosa, puede tomarse como refresco o añadirse a batidos de frutas y postres; además, sirve de base para elaborar salsas dulzonas que combinan con pasta, arroz, ensaladas o verduras escaldadas e, incluso, pescados y mariscos.
Si de valores nutritivos se trata, podemos decirle que el coco sobresale por su aporte de grasas (33,5 gramos de grasa por cada 100 gramos de pulpa), sobre todo saturadas (88,6 % del total), todo ello lo convierten en un fruto de alto valor energético.
Posee una baja cantidad de hidratos de carbono y proteínas, y es muy rico en sales minerales que participan en la mineralización de los huesos: magnesio, fósforo, calcio y de los dientes, por ello la leche de coco está considerada una bebida remineralizante.
Si se decide a preparar leche de coco en su casa haga lo siguiente:
Ralle, finamente, la pulpa de un coco o pásela por una máquina de moler. Agréguele medio litro de agua hirviendo y déjala reposar durante media hora. En lugar de agua, también puede utilizar leche de vaca. Prepare un trapo o lienzo bien limpio de algodón y llénelo con la pasta de coco. Retuérzalo con la pasta hasta exprimir todo el jugo.
Web premiada con el Premio Internacional OX 2016