 |
|
Saltando la barrera
2010.06.14 - 13:07:58 / web@radiorebelde.icrt.cu / Heydi González Cabrera
La Habana, Cuba.- No es ciencia-ficción sino puro desarrollo de la ciencia-real. Más allá de lo que todos piensen se pueden sobrepasar los 100 años con verdadera salud.
Contradiciendo los criterios de que a tan avanzada edad la cordura vuela, la comunidad científica internacional comprobó que se detectan mecanismos de resistencia al deterioro cognitivo en mayores de 100 años que mantienen inalterables sus facultades: reconocimiento, interpretación, memoria o lenguaje parecen misteriosamente inalterables.
El descubrimiento partió de un grupo de neurólogos que investigaron a más de 300 centenarios, partiendo del criterio de que si el deterioro cognitivo avanzara como siempre habían calculado, todos los individuos de más de cien años presentarían alguna forma de demencia y, sin embargo, no era así.
Cierto que la literatura médica certifica lo difícil de escapar a la demencia más allá de los 85 años, considerada una edad barrera, pero se ha demostrado que en muchos centenarios la demencia apareció en fases muy tardías, avanzada la novena década de vida. Los estudios en longevos presentaron tres variables: 42% eran dementes que sobrevivían a la enfermedad (conocida por limitar la supervivencia); 45% detectaron los síntomas más allá de los 80 años, y un 13% seguía sin presentar síntoma alguno.
Tanto los supervivientes enfermos como los sanos tenían una notable capacidad para valerse por sí mismos: y la salud general de casi el 90% era buena, sin achaques característicos como la enfermedad cardiovascular o los cánceres no dermatológicos.
Por supuesto, el género desempeña un papel esencial: solo el 15% fue de sexo masculino. En la mujer, los estrógenos, de naturaleza antioxidante, ejercen una función protectora y también gracias a las menstruaciones, disponen de menos hierro y radicales libres. A estas especulaciones no escapó el factor genético, al cual se atribuye entre el 5% y el 10%.
Diversos investigadores llevan años trabajando en modelos animales para determinar si, efectivamente, existe un gen de la «larga vida». Concluyeron que la demencia senil es probable en pacientes ancianos, pero no inevitable. Por tanto, seguirán los estudios, las comprobaciones en ese justo afán de entender el porque de esa resistencia al deterioro cognitivo al que todos aspiramos, siempre que sea con una digna calidad de vida.
|