
Todos lo que tienen que ver con la educación de los niños tienen por delante una nueva etapa que es el curso escolar que comenzó recientemente en la que proliferan nuevos propósitos que enriquecerán la formación de los alumnos en las diferentes enseñanzas.
Imaginar todas las cuestiones que atrapan la imaginación de maestros y padres para llevar adelante con éxito este asunto llena a todos de entusiasmo e iniciativas, más aún si se trata de niños pequeños.
Uno de estos aspectos está relacionado con los buenos modales que adornan a aquellos que los poseen; se aprenden de forma conjunta en la familia y la escuela.
Dar los buenos días por las mañana a las personas que se encuentran en el camino cuando se va hacia el centro de trabajo o la escuela es una muestra de buena educación, sin embargo, a veces vemos con pena que muchos se olvidan de ese gesto que tan bien habla de aquellos que lo practican; ignoran el saludo y no lo responden.
En aras de salvar los buenos modales no sería ocioso que en las escuelas a través de las clases se conversara más sobre el tema con los alumnos, además de explicarles la importancia que tiene dar las gracias cuando se recibe un servicio y por supuesto decir por favor cuando se solicita . A estas palabras que hacen más llevadera la vida en la primera infancia, se les dicen “las palabras mágicas”.
La cordialidad y el respeto entre los alumnos, que propician relaciones agradables y beneficiosas para el estudio, será otro de los aspectos que el docente deberá incentivar y tener en cuenta en sus clases.
En el caso de los círculos infantiles las educadoras tienen por delante un hermoso camino para que los niños que allí se preparan para la escuela se distingan por su buena educación; para eso ellas deberán ser ejemplo en la dicción, formas de actuar, hablar bajo, así como, tener otras cualidades y virtudes.
Atrás no se queda la familia que es el espejo en que se miran los niños; despedirse de sus hijos o nietos a la hora de dormir con un “hasta mañana”, resulta hermoso, así como estar al tanto de cómo le fue el día en la escuela, ayudarlos con la tarea, sin hacérsela, son buenos hábitos que deben de practicarse a diario para convertirlos en costumbre.
Un hogar donde prime el amor, la armonía y el respeto entre sus miembros, es propicio para fomentar una buena educación de los niños.
Ser padres constituye un gran compromiso para la cual se necesita prepararse, ya sea leyendo libros especializados, consultando especialistas o conversando con maestros de experiencia.
A pocos días de iniciado el nuevo curso escolar; resulta oportuno reflexionar sobre estos asuntos; de manos de la escuela deberán ir los padres, para juntos formar a quienes en un futuro serán el relevo: adultos altamente calificados formados en valores con la responsabilidad de llevar adelante el país.

Web premiada con el Premio Internacional OX 2016